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VLF: Podemos decir que llevas toda la vida dedicada a las fiestas colaborando con el Ayuntamiento y con Junta Central Fallera.

Llevo más de 50 años de fallero y he pertenecido a cuatro fallas, todas ellas en mi querido barrio del Carmen (Pl. Santa Cruz, Portal de Valldigna, Círculo de Bellas Artes y Blanquerías). He pasado 28 años colaborando codo con codo con la delegación de ferias y fiestas del Ayuntamiento de Valencia, y como asesor del presidente de Junta Central Fallera, 12 años con Enrique Real, 8 con Alfonso Grau y 8 con Félix Crespo. 9 años dirigiendo el Museo Fallero de Monteolivete, también he trabajado para Expojove, para la Feria de Julio, etc. He tratado siempre de hacer bien mi trabajo poniendo todo mi corazón en aquello que se me ha ido encomendando a lo largo de estos años.

“Ninot d’Or en 2010 y galardonado en 2012 por Onda Cero Valencia son algunos reconocimientos”

VLF: Alfredo es una persona con iniciativa que ha sido promotor e impulsor de muchos proyectos encaminados siempre a engrandecer las Fallas y las fiestas de la ciudad.

Fui el impulsor de una falla en el 1976 en el Círculo de Bellas Artes que me trae muchos recuerdos, yo era uno de los organizadores junto con Modesto González, Vicente Luna, Mora Cirujeda, Fulgencio García “Garcieta”, Soriano, Rafael Raga, y hacía los versos Tortosa Biosca. El presidente era Ernesto Barrera y el del círculo Luis Peris, intentamos hacer una subasta pidiendo a los pintores del círculo su colaboración, se sacaron 5.300.000 pesetas, con eso se pagó a los artistas, aunque no lo hicieron por dinero, queríamos aportar algo diferente a la fiesta, más que una falla monumental intentamos apostar por algo original, que tuviera mucho ingenio y gracia, que es lo que debe premiar en una falla, más que sea una falla monumental de 17 metros, la esencia de una falla no es eso, es la sátira inteligente, en eso el gran maestro es Ortifus, él ha sido el valedor de un cambio de vanguardia en las fallas, también Jordi Ballester o Alfredo Ruiz.

VLF: ¿Cómo llega Alfredo Solaz al Ayuntamiento de Valencia y a Junta Central Fallera?

Conocí a Enrique Real en una cabalgata (he colaborado muchos años en l’estoreta velleta llegando a conseguir 110 premios), él estaba de jurado, le gustó mucho mi trabajo, y a partir de ahí me dijo “Mañana estás tú ayudándome en Junta Central Fallera”, y así fue. Estuve primero en Relaciones Públicas y ayudé a Rafa Real, luego llegaron otras cosas; durante 7 años coordiné el Festival de Paellas en el cauce río Turia para la tercera edad llegando a la cifra de 11.800 personas comiendo al mismo tiempo, la Gala Fallera en la Sala Xúquer fue otro de los actos que organizamos, y poco a poco íbamos haciendo cambios pero siempre para mejorar lo que ya había.

VLF: ¿Qué significó la figura de José María Rey de Arteaga dentro del ámbito festivo de la ciudad?

Fue una persona clave dentro de la fiesta, con un final que no se merecía, en los últimos años la gente no conoció al verdadero Josechu, era un señor, estaba dedicado exclusivamente a las Fallas y a las fiestas en general, era un estudioso que llevó la grandeza a muchas festividades como las de El Carmen, el Corpus, San Bult y todas las fiestas populares de los distintos barrios de la ciudad.

Siempre respetando la tradición, intentó aportar novedades, recuperar tradiciones, introdujo cambios, muchos, hizo mucho bien a la fiesta, pero le quedaron muchos otros por hacer. Desde entonces hasta hoy la fiesta ha cambiado mucho (la indumentaria, la ciudad), pero hoy las comisiones lo basan todo en el premio, si no ganas no triunfas, ese es un sentimiento que antes no existía, siempre ha habido competitividad pero no hasta el punto de olvidar otros aspectos.

Hace mucho tiempo que está estancado el proyecto de solicitar una calle con su nombre como homenaje a su persona.

A Josechu no le gustaban ni los homenajes ni los personalismos, yo pienso que los homenajes se hacen en tierra y no debajo de ella. Él buscaba siempre el beneficio de la fiesta en general, quería más fiesta, él fue  quien decidió por ejemplo que la Fallera Mayor de Valencia y la Corte de Honor fueran a recoger el ninot con la banda de música. La fiesta más que una preocupación él la veía como una diversión, era más festero que fallero, pero le gustaba mucho también las tradiciones y siempre cuidó hasta el último detalle la cultura valenciana y tradicional. Llegó a ser secretario general, vicepresidente 1º, y asesor del Ayuntamiento, junto a Alfonso Grau formaban uno de los mejores equipos que yo he conocido, ambos cambiaron muchas cosas por el beneficio de las Fallas de Valencia. Las ferias, por ejemplo, no era fácil quitarlas porque las fallas percibían una cantidad económica importante por poner la feria en su demarcación, el Ayuntamiento colaboró y se crearon las subvenciones tanto para el monumento como para la iluminación.

En los años 80 y 90 hubo un lugar clave en el cual se tomaron muchas decisiones: El Bar Goya

Si las paredes del Goya hablaran… ahí se hacían las verdaderas reuniones para planificar cualquier evento nuevo, bajo el techo de la famosa bodeguilla se decidieron muchas cosas, cúpulas de Junta Central Fallera, personajes que tenían que estar ayudando a la fiesta, etc. Era nuestro lugar informal de reunión, muchos personajes han pasado por allí, era un lugar entrañable que guarda una parte importantísima de la fiesta, y desgraciadamente ha pasado a la historia.

VLF: Últimamente se ha generado un debate acerca de diversos temas referentes a la fiesta, reducción de las Cortes de Honor; pueblos sí, pueblos no; las agrupaciones; los jurados… ¿Qué cambiarías de la fiesta?

Yo reduciría las cortes, los pueblos que tuvieran solo su ofrenda, cambiaria la exposición del ninot, vigilaría el tema de los jurados… queda tanto por hacer, pero para ello sería necesario convocar un Congreso Fallero.

Todas las propuestas deberían presentarse en un Congreso Fallero, de corta duración para que no fuera muy pesado, y estas son mis propuestas, yo cambiaría:

1. La Corte de Honor y Fallera Mayor, por ejemplo, deberían ser 7, ¿por qué no pueden ser 6 las componentes de la Corte de Honor y la Fallera Mayor de Valencia?, ya hay antecedentes, habría más facilidades a la hora de los desplazamientos, las recibirían mejor porque se concentrarían las atenciones que les profesan, se ahorrarían costes, etc. Es algo que vengo diciendo desde hace mucho tiempo.

“Una buena opción sería una Corte formada por 6 candidatas”

2. La ofrenda es otro problema enquistado que puede tener relación directa con los pueblos, el tema de que entraran los pueblos a formar parte de Junta Central Fallera fue una jugada política de entonces, hoy los tiempos han cambiado y quizás habría que plantearse qué sentido tiene que fallas que pertenecen a otras poblaciones estén dentro de Junta Central Fallera pudiendo tener Junta Local.

3. Respecto al tema de las Agrupaciones, yo siempre he pensado que los sectores sí funcionan, son mejores porque son de Valencia, las Agrupaciones se crearon en su día para facilitar determinadas gestiones a las comisiones, para abaratar costos, pero en una agrupación puede haber fallas de fuera de Valencia, y no lo veo.

4. Los jurados es otro problema, hay que cambiar el sistema. Un jurado debe valorar. Es difícil ser objetivo cuando todos tenemos intereses creados, lo ideal es que los jurados los hicieran las propias fallas así no podrían protestar, pero no es tan sencillo, hay un componente técnico que no lo podemos obviar, y para eso hay que entender, al fallero le gusta o no le gusta, pero muchos no saben apreciar algunos aspectos que solo los tendría en cuenta un profesional, es muy importante el espacio por ejemplo, el entorno, la falla tiene que estar diseñada para ese entorno, de forma que esa falla no tenga sentido plantarla en otro sitio. El mismo espacio te da las dimensiones perfectas para una correcta composición. La composición es importantísima también, últimamente en las fallas infantiles hay una masificación de figuras, resulta más elegante una falla con menos figuras y bien estudiada que no lo de ahora, así no se puede apreciar el verdadero arte, el mensaje llega desfigurado al receptor. El color, otro aspecto fundamental, se le llama pintura pero a mí me gusta más color, porque una falla puede estar rematada con pintura plástica, óleos, con tela, etc., cualquier material combustible, y todo es color, no tiene por qué estar necesariamente pintada.

“No es más un ninot que una mujer, si las chicas son preseleccionadas… ¿Por qué no los ninots?”

5. La exposición del ninot lleva obsoleta muchos años, no debería tener más de 75 ninots, se tendría que hacer una selección previa de entre todos los presentados, en grandes casales o en locales públicos, se deberían exponer por secciones, desde la 7ª C hasta la Especial, para que la gente los viera, de todos ellos habría que elegir dos por sección, más todos los de la especial y 1ª A que por presupuesto y calidad entrarían directos, todos los elegidos se expondrían en un local  para que la gente votara.  No es más un ninot que una mujer, por lo que si se realiza una preselección para llegar a 13 niñas y 13 señoritas, por qué no hacer lo mismo con los ninots.

6. El Museo Fallero es un problema derivado de la exposición del ninot que viene de largo, desde que Regino Mas la inventara en el 1934 no se pensó que tendría tanta repercusión y que íbamos a necesitar un local tan grande para guardar los ninots que son indultados año tras año, al principio se empezaron a guardar en un local del Ayuntamiento y luego ya se llevaron a Monteolivete. Vicente González Lizondo y Santiago Cerviño hicieron el Mueso y Alfonso Grau hizo la distribución de los espacios del museo como toca, costó 5 años hacer toda la redistribución tal y como está hoy en día, habían 3 o 4 ninots que no los encontrábamos, estaban en otras dependencias, y 10 o 12 que habían desaparecido y de los cuales se hicieron reproducciones.

7. Otro tema es el de la mascletá, ya que no todo el mundo tiene la posibilidad de verlas desde el balcón del Ayuntamiento, ¿por qué no se montan unas gradas móviles y se invita por sectores a todas las falleras mayores de las comisiones y a sus presidentes ataviados con la indumentaria valenciana del 1 al 10 para ver la mascletá?, eso daría mucho color a la plaza y además le darías la oportunidad a los representantes de cada comisión de ver un día la mascletà desde un sitio privilegiado.

VLF: ¿San José el tercer lunes de marzo?

San José tiene que ser el tercer lunes de marzo por el beneficio de la propia fiesta, pero hay que prepararse para la invasión de turistas, lo que no se puede es pretender que venga mucha más gente y luego no tener la infraestructura necesaria ni los servicios para atenderlos ni por supuesto la mentalidad de que las fallas dejen de ser una fiesta local y nuestra para convertirse en una fiesta de verdad internacional.

Por ejemplo, en el parque del Oeste hicimos una vez un espectáculo popular de cantantes valencianos, asistieron unas 4.000 personas, fue todo un éxito aunque yo acabé muy disgustado porque  cuando uno presenta un proyecto así, tiene que estar preparado para lo que pueda venir, no hubieron sillas suficientes, la gente no se podía tomar ni un refresco, etc. Con esto quiero decir que antes hay que hacer un estudio, una previsión de lo que puede venir, no puedes organizar las cosas sin prever nada, hay que realizar un estudio de necesidades para prevención de los lugares programados y las necesidades para cualquier visitante.

VLF: ¿Considera necesario añadir un día más de fallas?

Si hay un estudio económico que lo avale, y fuese bueno para la ciudad, por qué no, siempre que haya un control para que la ciudad funcione con cierta normalidad sí, lo que no haría nunca es añadir un día más de Ofrenda, las fallas no son la Ofrenda de flores, no puede ser que ocupe más de la mitad del programa de festejos, hay mucho más que devoción y flores, hay arte, indumentaria, pólvora, música, luz, color y perder un día más con la ofrenda es demasiado.

VLF: Su relación con la Feria de Julio ha sido siempre muy estrecha.

He colaborado en la Feria de Julio muchos años. Llevaba lo de las preselecciones, he tenido siempre la gran suerte de contar con unos colaboradores de excepción, éramos amigos, compañeros, una piña, nunca hubo ninguna discusión, Marcos Soriano, Roberto Belda, Santi Ruiz, Paco Bonell, Paco Yago, Olegario Sales, Miguel Prim, todos trabajábamos conjuntamente por algo que nos gustaba, se hacían 110 actos, hoy en día ya no es lo que era debido a la falta de presupuesto por la crisis, aunque estos últimos años el equipo de Félix Crespo y Paco Lledó la ha ido mejorando con o sin dinero. Nosotros la cogimos muy devaluada, solo se hacían cosas en la Alameda, y en los pabellones no habían ni cuatro bailando, en el 95 empezamos a hacer actos por distritos para acercar la Feria de Julio a toda la ciudad, se repartieron las preselecciones, tinglado del puerto, parque de Benicalap, el río; la llegada de Félix abrió más abanicos, nuevos escenarios, se ampliaron los eventos, la gran nit de juliol fue un descubrimiento, la noche de la punxá inicialmente se hacía solo para los carroceros, y con la colaboración del gremio conseguimos hacerla más popular.

A pesar de que existían ideologías políticas diferentes, todos mirábamos el beneficio de las Fallas y de las comisiones y no entrábamos en guerras políticas. Íbamos todos a una.

VLF: ¿Cuál es el futuro de la fiesta?

El futuro lo marcará el tiempo, los falleros serán diferentes a nosotros, mucho mejores en el sentido de las ideas, lo que no se debe perder nunca es la esencia de la fiesta. Yo veo en muchas comisiones que lo que se hacía hace siete años, por ejemplo, hoy ya no se hace, y es un error, lo que no puede ser es que siempre se haga más de lo mismo, faltan ideas nuevas, hay que proponer cosas, hay que pensar con la cabeza, por ejemplo, poner 20 ordenadores por falla para que los infantiles bajen al casal y a parte de jugar aprendan lo que es una falla y la cultura acorde con los tiempos que corren, aprendan a diseñar, cómo se hace una falla.

El tema de los playbacks que nacieron en el 68 a raíz de Masiel, hay que cantar en directo, hay muchos falleros que tienen un gran potencial escondido, trabajemos para sacar ese potencial, podemos incluso tener academias de formación, para cantar, para bailar, pero todo de forma consensuada, lo que no se pueden es imponer las cosas porque entonces llegas al fracaso.

El mundo fallero tiene un potencial increíble en todos los sentidos y no lo estamos explotando, tenemos actores, bailarines, cantantes, escritores, diseñadores, artistas, lo tenemos todo, si la gente fuese consciente de su proyección y tuviésemos los medios necesarios para poder explotar y exportar toda esa creatividad que hay en Valencia, Valencia y los valencianos seríamos los números uno, no me cabe ninguna duda.

VLF: ¿Considera positiva la fusión de comisiones?

Es necesario para engrandecer la fiesta. 10 fallas regulares hacen 1 muy grande y de calidad, y no hablo ya en cuanto al monumento en sí, sino a todo. Pero es muy complicado, habría que ir haciendo una rueda para plantar cada año en una demarcación, es un problema quitar a 9 presidentes, 9 falleras mayores, porque quitarías el sentimiento fallero, pero habría mejores fuegos, mejor falla, etc. ¿Por qué se siguen aprobando fallas nuevas con todas las que hay?, pues porque está puesto que tiene que ser así, si cumplen con los requisitos no te puedes negar, pero es que esto no puede ser, hay que hacerlo al contrario, hay que buscar la forma de que aunque cumplan los requisitos vean que no es necesario crear más comisiones, es un cambio de mentalidad.

VLF: Un artista fallero referente en la evolución de la fiesta.

Es verdad que hay muchos artistas que estarían dispuestos a cambiar la evolución del arte, más acorde al tiempo actual, aunque siempre con el permiso de las comisiones. Julio Monterrubio, ha demostrado que es una persona en continua evolución, con un potencial increíble.

VLF: Después de tantos años de dedicación a la fiesta, lo deja todo…

Comprendí que después de tantos años había terminado un ciclo, hay que dejar paso a la gente joven, he trabajado con tres concejales diferentes (Enrique Real, Alfonso Grau y Félix Crespo), empezar otra legislatura nueva no me apetecía, me hubiera puesto con 72 años, tengo que ser respetuoso con mi familia, y no solo la de sangre, me refiero a mis amigos, he dedicado toda mi vida a la fiesta, y ya es hora de que les dedique lo que me queda a ellos, a mí lo que me ha gustado de verdad toda la vida es el mundo del arte, de las antigüedades, lo tenía abandonado por otro tipo de arte, el arte popular, he sido muy feliz compaginando dos conceptos importantes dentro del mundo de las bellas artes, y ahora puedo dedicarme por completo a mi verdadera pasión. No fue una decisión fácil pero tenía que ser así, ya he hecho todo lo que tenía que hacer.

VLF: ¿Qué han representado para usted los concejales?

Para mí han representado el poder desarrollarme en el mundo de las fiestas. Por ello, sólo puedo agradecerles el que no hayan sido concejales ni presidentes de Junta Central Fallera, ellos han sido algo más… Han sido y son amigos.

VLF: ¿Cuál ha sido el mejor de los tres?

Cada cual ha sido diferente. Cada uno de ellos, lógicamente, ha ido trabajando con la evolución del momento. Si tuviera que ordenarlos… Sería Félix Crespo y Enrique Real, por este orden.

VLF: ¿Y Alfonso Grau?

Es que Alfonso era la fiesta.

VLF: Un balance de los más de 28 años trabajando por las Fallas.

Ha sido una etapa maravillosa de la que guardaré un magnífico recuerdo, siempre me han dejado trabajar desde el Ayuntamiento, y he estado rodeado de personas con las que ha dado gusto trabajar, Josechu, Camarasa, Rey de Artiaga, Manolo Mas, Juan Pedro… hemos tenido momentos difíciles, otros agradables, muchas anécdotas (recuerdo en una preselección en el tinglado del puerto que se cayó una ambulancia al agua, menos mal que no llevaba nadie dentro todavía), había mucho cariño, le dábamos más importancia a lo que habíamos sido capaces de sacar adelante que lo que podíamos ganar con ello, económicamente hablando, se hacía todo por vocación, hemos invertido muchísimas horas de trabajo y nunca nos ha importado, porque había un gran ambiente y una enorme satisfacción personal cuando las cosas salían. Hemos sido muy felices todos juntos.

VLF: ¿Son las fallas agradecidas?

Sí, las fallas son muy agradecidas en líneas generales, el fallero al final siempre reconoce la labor que se hace por la fiesta y la prueba está en las calles que se han dedicado a falleros ilustres, premios con sus nombres, etc.

VLF: ¿Añadiría algo más a las Fallas?

Que todo aquel que no las quiera respete a aquellos que si las amamos, que respeten a los falleros y la riqueza que aportan a la ciudad en todos los sentidos, tiene mucho mérito que con dinero propio se haga una de las mejores fiestas del mundo, y eso nos guste o no nos guste hay que reconocerlo. Es de reconocer la labor que realiza el fallero, día a día, para llegar a esa grandeza reconocida en todo el mundo, como son las Fallas.

VLF: Una conclusión final…

Mis declaraciones son sinceras, todo lo he hecho siempre desde el corazón, si me he equivocado alguna vez en estos últimos años, ha sido sin ánimo de ofender ni molestar a nadie.

Me gustaría agradecer los años que he estado trabajando en el mundo de las Fallas, han sido parte de mi propia vida y tengo mucho que agradecer a falleros, amigos y a los concejales que he tenido y un cariño muy especial para todas las Falleras Mayores de Valencia que me hicieron ser feliz en todos y cada uno de sus reinados.

Estoy realmente agradecido a la delegación de Fiestas y a todas las personas que han estado al frente porque me han dado la posibilidad de aprender lo que son las fiestas de la ciudad que me vio nacer.