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A pocos días del inicio de las Fallas, Valencia ya está llena de carteles en los mupis repartidos por toda la ciudad con el fin de recordar a valencianos, falleros y turistas la llegada de la fiesta grande en el cap i casal.

Cierto es que en Valencia ya se sabe que con la llegada del mes de marzo llegan las Fallas; de hecho, la ciudad va transformando su imagen durante los primeros días de marzo hasta llegar a ver todas las carpas, luces y fallas plantadas.

Quizás en Valencia tendríamos que plantearnos el hecho de promocionar otra serie de actividades y eventos falleros -más que la propia llegada de las Fallas- que, en ocasiones, pasan desapercibidos ya que sólo se conocen si estás introducido en el mundo fallero.

Este es el razonamiento que ha llevado al concejal de Comunicación del Ayuntamiento de Valencia, Carlos Galiana, a plantearse la necesidad de promocionar la fiesta de las Fallas fuera de nuestras fronteras para motivar a la gente a que venga a visitar “Valencia en Fallas” -como indica la canción de Vicente Ramírez-.

Por ese motivo, Galiana ha tenido la excelente idea de llevar los carteles anunciadores de las Fallas 2016 a las grandes ciudades de nuestro país que tienen conexión directa con Valencia, como Madrid y Barcelona. Así que, Madrid y Barcelona ya cuentan con los primeros carteles de Fallas.

Carlos Galiana, como fallero de pro, en cuanto vio la posibilidad de dar mayor visibilidad a las Fallas llevando los carteles anunciadores a otras ciudades, no lo dudó ni un instante y cerró el acuerdo para promocionar la imagen de Valencia y de sus Fallas más allá de tierras valencianas.

Un centenar de carteles se repartirán en ambas ciudades, a coste cero, en esta particular campaña, incluida dentro del contrato actual que el propio Ayuntamiento tiene con la empresa que gestiona los mupis.

Galiana muestra su satisfacción al cerrar un acuerdo que promociona nuestra fiesta porque como él mismo indica “es importante para conseguir que las Fallas sean Patrimonio de la Humanidad”.

Una gran iniciativa que llega por parte de un concejal enamorado de las Fallas y de su ciudad.