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Después de las vacaciones de verano es el momento de arreglar el armario con motivo del cambio de estación. Y es que con la llegada del otoño, no sólo aprovechamos para hacer “limpieza” sino también para poner a punto nuestras prendas favoritas.

Esta máxima se puede trasladar a nuestro “armario fallero”. Septiembre anuncia que queda medio año para la celebración de las Fallas. Tiempo más que suficiente para planificar nuestra indumentaria de cara al nuevo ejercicio fallero.

¿Entrar, sacar, ajustar… o mejor renovar?

Esta cuestión no entiende de sexo ni de edad, ya que en los últimos años los hombres han ido cuidando su indumentaria tanto o más que las mujeres y han logrado cautivar al público con una estética impecable.

Empezamos por los pequeños de la casa. Los niños crecen y, en ocasiones, el traje no puede seguir “creciendo” con ellos. Por lo que tendremos que tener en cuenta si las mangas, la cinturilla y la largaria son correctas. Si no puede arreglarse ha llegado el momento de renovar su indumentaria.

Septiembre es un buen mes para salir de compras en busca de telas y complementos.

Y hablando de complementos… ¡Revisa su estado de conservación! Es fundamental guardar este tipo de prendas en el lugar adecuado porque son más delicadas. Se aconseja guradar las mantillas “dejadas caer sobre la caja”, así que no perdáis el tiempo intentado plegarlas para que quepan perfectamente en su caja; sin embargo, las medias deben plegarse con cuidado para que no cojan malas formas y continúen ajustándose perfectamente al pie.

No olvidemos “lo que no se ve”, es decir, la ropa interior, las enaguas y los pololos. Estas piezas son imprescindibles para “sentirse bien” y nos ayudan a lucir los trajes con mayor comodidad.

Finalmente, comrpueba cómo se encuentran las joyas de la indumentaria: peinetas y aderezos. El uso de productos capilares como laca o gomina puede acabar con el brillo de tus joyas, así que acércate a tu proveedor oficial y deja tus joyas en buenas manos para que una sesión de limpieza le devuelva todo su esplendor.