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Javier Mozas (Archivo de la JCF)

Hay antecedentes antes de 1936 de ofrendas de flores con Falleras Mayores por diferentes motivos. Una vez creada la Junta Central Fallera, en 1941 da comienzo a la Fiesta de la Clavariesa el 19 de marzo, con una ofrenda a la Virgen, y a la que al año siguiente ya se incorpora la Fallera Mayor de Valencia y otras falleras de comisiones.

Pero no será hasta 1945 cuando el poeta grauero Leopoldo Aguirre proponga como acto oficial una Ofrenda de Flores a la Virgen por parte de las Falleras Mayores de Valencia, autoridades, componentes de la JCF y las falleras mayores de las comisiones.

A partir de aquí, la Ofrenda sufre una serie de modificaciones e incorporaciones a lo largo de los años que la dejan configurada tal y como la conocemos hoy en día: traslado de la ofrenda del interior de la Basílica a la plaza, instalación de megafonía, incorporación de los infantiles; y sobre todo las divisiones consecutivas en dos sesiones, en dos días y en dos itinerarios.

Hasta que en 1984 se establece el sistema actual de desfilar toda la comisión unida, por sectores, y de manera alternativa el 17 o el 18.