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Un año más la Agrupación de Fallas del Marítimo, que preside Pepe Pastor, rindió Ofrenda Floral a la Virgen sumergida situada en el espigón de la parte exterior del Real Club Náutico de Valencia.

La figura, esculpida en bronce, en 1977 por Ignacio Cuartero Fernández, estuvo más de 30 años emplazada bajo el mar frente al faro de Valencia, a 14 metros de profundidad. Sin embargo, en mayo de 2009, debido a las obras de reforzamiento del faro que se hicieron en el Puerto y después de haber restaurado la imagen, los miembros del club de buceo GISED, con la colaboración del Real Club Náutico, colocaron la imagen de la Virgen «en un lugar más accesible, frente al espigón situado junto a sus instalaciones, y donde está a 10 metros de profundidad».

La Marina Reial fue el punto de partida del Acto en la matinal de sábado, en la que los máximos representantes de las 45 Comisiones falleras que forman la Agrupación, no quisieron perderse este acto tan especial. Con música de tabal i dolçaina se inició el «pasacalle» hasta los catamaranes dispuestos para la ocasión. Ahí estuvieron nuestras Falleras Mayores de Valencia, Alicia Moreno Morales y Sofía Soler Casas, que acompañaron a los falleros del Marítimo en este día tan especial, contando con la asistencia al acto de Sandra Gómez, Primer Teniente de Alcalde de Valencia.

Tras unos minutos de travesía, se llegó al lugar donde iba a realizarse la Ofrenda. En las aguas del Real Club Náutico, donde está sumergida la imagen de la Mare de Déu, se detuvieron los catamaranes y junto a ellos la lancha de los submarinistas del GISED que, tras recibir los ramos de flores de las Falleras Mayores de Valencia, Alicia y Sofía, se sumergieron para realizar la Ofrenda. Al mismo tiempo, y en señal de Ofrenda, las Falleras Mayores e Infantiles de las Fallas que forman parte de la Agrupación lanzaron una flor al agua. Después se entonó el Himne de la Coronació como conclusión de la Ofrenda.

Posteriormente se dispuso todo para volver al puerto y finalizar una gran matinal de devoción. En el camino de vuelta Alicia y Sofía pudieron conocer de cerca el funcionamiento del catamarán invitadas por el capitán de la embarcación a la cabina principal.

En resumen, una jornada distendida y de mucho fallerío, en un gran día de Ofrenda Marinera, agradeciendo la colaboración y las facilidades prestadas por el Real Club Náutico de Valencia y el grupo de submarinistas del GISED.