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Los artistas Latorre y Sanz, en colaboración con los artistas urbanos Pichiavo (Juan Antonio Sánchez y Álvaro Hernández), serán los encargados de materializar la falla municipal de 2019.

A partir de figuras del arte clásico grecorromano, el proyecto pretende inducir a la realización de una reflexión sobre el valor artístico y el poder social que poseen las Fallas, con el objetivo de reivindicar su lugar, sin complejos, en la historia del arte. Esta propuesta denota en los artistas Pichiavo una fuerte vinculación con la cultura contemporánea y una profunda admiración por el universo fallero.

Así, Latorre y Sanz volverán a plantar en la Plaça de l’Ajuntament con estos artistas urbanos después de la experiencia del año pasado con la colaboración de Okuda San Miguel, demostrando una voluntad de continuar avanzando en la diversidad del arte fallero y de establecer colaboraciones entre las diferentes manifestaciones artísticas.

Como ya ocurrió el año pasado, la falla estará construida fundamentalmente a partir de madera, no solo en el interior sino también en lo que se refiere al volumen artístico exterior, donde también se usarán otros materiales como el cartón piedra. La gran escala de las figuras mitológicas diseñadas facilita la utilización de la madera como material natural, tanto en forma de listones, varillas o contrachapados, que influirán en la obtención de una combustión limpia en la cremà. La falla, además, podrá ser contemplada en su totalidad gracias a su disposición y a un mecanismo que procurará el movimiento en las escenas de sus bases.

«Paradeta de flors nº14», falla municipal infantil de 2019

Los puestos de flores que han estado presentes durante toda la historia de la actual Plaza del Ayuntamiento serán las protagonistas de la falla plantada por el tándem «Cap de Suro».

Ariadna González y Xavier Gurrea, componentes de «Cap de Suro», plantarán en la Plaza del Ayuntamiento «Paradeta de flors nº14», un homenaje a los puestos de flores de la Plaza. La peculiaridad de esta falla infantil radica en que no se configura como un elemento aislado sin vinculación con el espacio que la alberga, sino que se erige como una pieza más del entorno, a pesar de su carácter efímero.

La estructura central de la falla estará formada por ese puesto de flores -realizado íntegramente en madera- renovado estéticamente con el lenguaje característico del equipo Cap de Suro. El proyecto apuesta por reducir el uso de corcho y optar principalmente por la madera, para reducir el humo negro y conseguir una cremà lo más limpia posible, como en otros proyectos de los propios artistas. Sin embargo, también se usará el cartón piedra.

Los artistas han destacado que se buscará la interacción de los espectadores con la falla por medio de elementos que juegan con los sentidos, como por ejemplo el olfato, el oído o la visión. Además, se tratará de una falla llena de pequeños detalles que seguro que gustarán mucho a las niñas y a los niños.

Fotografías: Josep Vicent Zaragoza