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El pasado fin de semana a Turís sólo le faltó tener los monumentos plantados para haber vivido un fin de semana completamente fallero. Muchos y diversos actos congregron a los integrantes de las cinco comisiones.

La cena de gala organizada por la Junta Local sirvió un año más para homenajear a los falleros que este año obtienen el Bunyol d’or amb fulles de llorer i brillants, máximo reconocimiento que concede la Junta Central Fallera a toda una vida de entrega a la fiesta. Ellos son Rafa Muñoz Iranzo, Adelaida Iranzo Ruiz, Víctor Montero Correa, Rafa Ibáñez Soucase, Amparo Sorlí Estellés, Vanessa Caballero Gil, Ricardo Soucase Martínez, Mª José Mir Suay, Mª Dolores González Tarín, Teresa Crespo Benavent, Mª Carmen Pardo Añón, Xelo Hervás Lorente y Jose Salvador Martínez Barberá.

Igualmente se concedió el premio al ganador del concurso de carteles, Ivan Soucase, que fue recogido por sus padres, Paco y Emma, ante la imposibilidad de estar presente el ganador por motivos laborales.

El alcalde, Eugenio Fortaña, y la Presidenta Ejecutiva de Junta Local, Isabel Guaita, impusieron también la joia a dos de las falleras mayores que ha tenido la localidad y que todavía no contaban con tan importante distintivo: Gemma Muñoz Iranzo (Fallera Mayor en 2002) y Ana Cuquerella Rodríguez (Fallera Mayor en 2005). Igualmente se hizo un reconocimiento a todas las mujeres que han sido falleras mayores de Turís y que estaban presentes en la gala.

Los actos continuaron el domingo por la mañana con la inauguración de la exposición del ninot y las dansaes que recorrieron la calle del beato Fernando González hasta acabar en la Plaza de la Constitución donde todos los participantes pusieron punto y final a la actuación dando vueltas a la plaza al son de tabal i dolçaina. Por su parte las festeras junto con la Reina, Carolina Algarra, ofrecieron al público La Taina, baile típico de Turís.

Y el fin de semana acabó a lo grande con la llamada oficial a vivir las fallas turisanas realizada por todas las falleras mayores desde el balcón del Ayuntamiento. Previamente se efectuó el pasacalle por el que la Junta Local recoge a los máximos representantes en sus casales. Todos los estandartes y los falleros se hermanaron en este extraordinario desfile que se convierte en una auténtica serpeinte multicolor fallera. Tras los discursos y la interpretación del himno regional todos los presentes pudieron degustar una chocolatada.