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La Primera Participación Destacada fue para la comisión Palleter-Erudit Orellana

El Palau de les Arts abrió una vez más sus puertas al mundo fallero: este fin de semana se presentaba la XV Edición de Gala de la Solidaridad Fallera.

El evento tuvo una increible acogida. En ella se congregaron casi 400 falleros y falleras que desarrollaron proyectos solidarios en sus respectivas comisiones a lo largo del ejercicio 2017-2018. Estos proyectos han conseguido recoger más de 500 kg de comer, miles de euros, centenares de juguetes, metros de pelo que servirán para hacer pelucas para las mujeres que sufren cáncer, litros de sangre a través de bancos de donación instalados en los casales, ojeras, libros, tapones, etc. Además, también se han realizado más de una treintena de charlas de sensibilización respecto a temas tan actuales como el acoso escolar o los trastornos alimentarios y se han recorrido muchos kilómetros a favor de alguna causa social.

Entre los invitados destacados se encontraban las Falleras Mayores, Rocío Gil y Daniela Gómez, y sus respectivas Cortes de Honor, el Concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset y el presidente terrirorial de la ONCE, Enrique Llin.

Aunque el evento comenzaba a las 20:00, el público, emocionado por lo que deparaba la tarde, ya se concentraba en el exterior Aula Magistral de les Arts a las 19:00 donde un photocall les esperaba para enmarcar este maravilloso día. Y a las comisiones que participaban por primera vez se les regaló una placa en la que se leía «Falas Solidarias», un reconocimiento por ayudar a que el mundo sea un lugar mejor.

La Gala fue amenizada por el mago Alexander que arrancó mas de una carcajada a los espectadores, para luego dar paso a la Coral Allegro, el famoso coro de la ONCE conformado por personas invidentes que, con sus melodiosas y potentes voces, envolvieron y conmovieron a los presentes.

A partir de aquí, las Falleras Mayores y las Cortes de Honor fueron entregando los palets a las comisiones ganadoras de esta edición.

El primer premio fue para la falla Sant Joan de Alzira, ya que se proyecto consiste en buscar la concienciación de temas delicados mediante la realización de actos de diferentes estilos. Esta comisión decide abordar el reto mensualmente trabajando con entidades como Cáritas, Amnistía Internacional, Aspanion, Ballona MAtata Aida & Books o la Protectora Vacua. Contactan con ellas, ven qué necesidades tienen y les ayudan.

La comisión Bailen-Xativa fue la que obtuvo el segundo puesto con su proyecto en el que tratan de favorecer la inclusión de colectivos en riesgo de exclusión social (inmigrantes, mujeres paradas, jóvenes…), desde Cruz Roja concretamente en su departamento de ocupación. Diferentes profesionales de varios sectores los ayudan y asesoran en la busqueda de trabajo. Esta comisión decidió visibilizar el trabajo de esta entidad dedicándole la sede falla situada en el centro de Valencia.

El tercer galardón lo alcanzó una falla con una larga historia de solidaridad, la comisión de Mont Pietat de Xirivella. Siempre muy vinculados con los temas relacionados con la mujer, este año han dedicado a la igualdad y la perspectiva de género sus fallas. Han recogido comida para los que más lo necesitan y han implicado de una manera activa a su comisión infantil en su proyecto.

Santa Micaela-Marti L’huma conquistó el cuarto puesto. Esta falla enseñó que la verdadera inclusión pasa por que las personas de las asociaciones formen parte real de las comisiones. Que sientan las fallas como nosotros
las sentimos. Por otro lado, enseñaron que la cocina  puede acercar un poco mas a la felicidad con sus taller de cocina “recetas de la abuela 2.0”.

El quinto premio recayó en la falla Universitat-Plaça del Patriarca. Esta comisión quiso dar voz a los colectivos humanos que suelen ser ignorados por la sociedad…Para dar voz a esta gente, diseñaron un cadafal que se instalará en el centro de la ciudad. Además, plantearon actividades a entidades que trabajan con estos colectivos.

Finalmente, la Primera Participación Destacada fue para la comisión Palleter-Erudit Orellana. Era la primera vez que hacían un proyecto social y esta comisión y se  marcó un reto muy ambicioso: normalizar la enfermedad del cáncer de mama que sufren 1 de cada 8 mujeres. Para ello, esta falla ha hecho muchas actividadesen las que ha recaudado fondos para la investigación de esta enfermedad.