Compartir

Un año más el paseo de la Alameda se convirtió en una alfombra de flores para despedir la Gran Feria de Julio de Valencia. Cerca de dos millones de clavellones se lanzaron entre el público y los participantes.

La tradicional Batalla de Flores se inició con 4.000 asistentes, a destecar un año más la participación del mundo de las Fallas al grueso de sus participantes en el interior del «ruedo». Y entre ellas, aproximadamente la mitad lo componen las preseleccionadas a fallera mayor de València, las falleras vigentes y las del pasado año. Las dos primeras se distinguen de las demás por ser las que van vestidas de valencianas y las del ejercicio anterior sí que lo hacen disfrazadas. En cualquiera de los casos, la liturgia se ha consolidado con el paso de los años y se materializa en una demostración del paso del tiempo, que también ha tenido lugar en esta ocasión. Por una parte, las falleras mayores y cortes de honor de 2017. Raquel Alario, Clara Parejo y sus 24 falleras están finalizando el ciclo «post». De hecho, este es su último acto dentro de un programa municipal. Rematarán como colectivo en la fiesta de Moros y Cristianos del 9 d’octubre.

Por otra parte, las vigentes, Rocío Gil, Daniela Gómez y sus cortes de honor, que se encaminan al parón de verano (aún les quedan las fiestas del Palmar) para afrontar la recta final del reinado. Pero de momento siguen siendo las vigentes y las únicas con «mando en plaza» en este momento.

Y por otra parte, las 146 aspirantes a sucederlas, que se llevan a la mochila de recuerdos este acto, como el día anterior tuvieron el de la «punxà».