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Una valenciana dona el manto que lucirá la Virgen en el Traslado del próximo domingo 8 de mayo.

La Geperudeta lucirá la pieza blanca y plata que ha donado una valenciana en el acto de la mañana; mientras que, para la procesión vespertina llevará la indumentaria que los vecinos de Valencia le regalaron en 1952.

Comienza la cuenta atrás para la celebración de la festividad en honor a la Virgen, una de las fiestas más queridas por todos los valencianos, en la que devoción y sentimiento arropan a la Mareta en todos los actos que van sucediéndose desde que rompe el alba del segundo domingo de mayo.

Uno de los eventos de máximo fervor tiene lugar en la Descoberta, momento en el que se levanta el bocaporte y la Mareta contempla a los fieles que abarrotan la Basílica. Además, es cuando se descubre uno de los secretos mejor guardados: el manto que luce la Peregrina para el Traslado y que ya descansa en su vestidor.

Asimismo, al vestidor de la Virgen se suma otra pieza, también en tonos claros, que es un obsequio de una familia para el tradicional besamanos público que tendrá lugar el miércoles 18.

Estos dos mantos se incorporarán a la colección de piezas que sirven para vestir la talla de la Peregrina en las visitas que hace a las localidades valencianas que lo solicitan.

Finalmente, para la procesión general, la Virgen lucirá el manto que los valencianos le regalaron en 1952 con motivo del Año Mariano Universal, celebrado dos años después.

Se trata de una auténtica joya que se ha confeccionado en tisú de plata sobre seda natural bordado en oro, por Hernández Doce, del taller de Hijos de Antonio Llana, y se ha utilizado durante casi 60 años para vestir a la imagen que se venera en la Basílica.