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Miles de peregrinos participan hoy, lunes, en la rogativa a la Font de Sant Vicent, en el término municipal de Llíria, con motivo de la festividad de San Vicente Ferrer, copatrón de la localidad.

El recorrido de tres kilómetros finaliza en la ermita de San Vicente Ferrer, situada junto a la fuente, donde el santo hizo brotar un manantial “con agua que nunca faltará”, según palabras que la tradición atribuye al propio San Vicente Ferrer.

Seguidamente tiene lugar una misa solemne en el interior de la ermita presidida por la imagen del santo, celebrada en valenciano, y finaliza con la bendición de las aguas del manantial.

De regreso a la localidad, la imagen del santo se cruza con la del patrón de Llíria, San Miguel, a su paso por la parroquia María Madre de la Iglesia. Con las dos imágenes a cuestas, los peregrinos devuleven la imagen de San Vicente Ferrer al templo de la Asunción, donde permanece todo el año.

Igualmente, el próximo domingo la parroquia de la Asunción acogerá a las 12 horas la celebración de una misa solemne tras la cual tendrá lugar un pasacalles con los mayorales, clavarios y Junta de la Cofradía de san Vicente Ferrer. Asimismo, por la tarde, una solemne procesión interparroquial recorrerá las calles de la localidad con las imágenes de San Miguel y San Vicente Ferrer acompañadas de las bandas de música del municipio.

La rogativa a la ermita de San Vicente recuerda la visita del santo valenciano a la localidad de Llíria en el año 1410, cuando padecía una fuerte sequía. Según la tradición, el santo predicó un novenario en la iglesia de la Sangre y desde allí partió en rogativa penitencial hasta el lugar donde actualmente se ubica el santuario e hizo brotar de nuevo el agua del manantial, diciendo “el agua de esta fuente crecerá o menguará, pero para beber nunca faltara”.

AVAN