Compartir

Un año más la parroquia de la Natividad de Nuestra Señora de Turís vivió un día de la madre muy especial con la tradicional passà pel manto de los niños y niñas nacidos en el último año en la localidad, junto con algún rezagado.

El párroco, Arturo García, fue el encargado de presentar a los pequeños a la patrona, la Mare de Déu dels Dolors Gloriosos, en el transcurso de una entrañable celebración destinada a rogar la protección y el amparo para todas las familias.

A medida que los protagonistas van pasando al camarín de la Mare de Déu reciben una estampa personalizada para que en su familia perdure el recuerdo y la devoción por la patrona.