Compartir

Las Fallas del siglo XXI no pueden estar supeditadas a la potestad municipal dependiendo del partido que gobierne. Las fallas, por muy festivas que sean, suponen el sustento de cientos de familias que no pueden estar al capricho de la simpatía o antipatía del consistorio valenciano.

Desde Poble Democràtic defendemos la implantación de una tasa turística, porcentual y equitativa sobre todas las empresas que se benefician del trabajo altruista de los falleros. Sólo pedimos que retornen a las fallas un pequeño porcentaje de aquello que estas les aportan, sus clientes. Una tasa justa, que abarquen desde la hostelería al transporte. Hoteles, apartamentos, restaurantes, bares, cruceros, trenes, autobuses, todas deben aportar su granito de arena para poder mantener esta fiesta, para poder mejorarla, para poder perpetuarla. Unos ingresos que deberán ser repercutidos en la propia fiesta, y prioritariamente en las razones que la han hecho merecedora de la declaración como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad. Afirmó Miquelo García Maldonado, candidato a la alcaldía de Valencia por Poble Democràtic.

Desde Poble Democràtic apostamos por la necesidad de contar con unos patrocinios acordes a lo que ofrecen las fallas, con la voluntad de sumar, nunca de restar ingresos a las comisiones.

El nombre de las fallas no puede ser utilizado de forma gratuita sin autorización de sus legítimos artífices.

Desde Poble Democràtic exigimos un compromiso serio y estable de las instituciones valencianas. A las administraciones valencianas les sale muy barata una fiesta que les genera muchos beneficios.