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235 parejas de 51 comisiones falleras, 12 más que en 2018

La Plaza de la Virgen volvió a llenarse con uno de los actos más importantes de la tradición valenciana: la Dansà. En concreto, el viernes 10 de mayo a las 23 horas fue el turno de los grupos de danzas de las comisiones falleras mayores que, además, habían participado en los Balls al Carrer. Este era uno de los requisitos para las cuatro parejas por comisión que llenaron este emblemático escenario valenciano. El sector más numeroso fue Rascanya, con siete grupos de baile participantes, pertenecientes a siete comisiones falleras.

Por supuesto, en el acto participaron tanto la Fallera Mayor de València, Marina Civera, como su Corte de Honor, coronando un total de 235 parejas de 51 comisiones falleras. Una edición en la que las parejas mostraron sus dotes en la modalidad de balls de comptes y que reunió a 12 fallas más que el año pasado. Además, durante todo el fin de semana de festividad de la Virgen de los Desamparados, la plaza en su honor luce un tapiz que hace referencia al VI centenario de la muerte de San Vicente Ferrer, con motivos florales y decorativos.

Un fin de semana que cuenta, en total, con cuatro dansaes a ritmo de tabal y dolçaina. Para entenderlo hay que remontarse a sus orígenes, que recaen en un baile popular que se celebraba en la plaza de los pueblos. Se compone, generalmente, de una salida, las danzas y un final. Según la tradición, además, durante unas melodías las parejas se cambian entre sí para formar una cadena y mostrar así la buena convivencia. Un baile en el que los dansaors también hacen evoluciones o pases como demostración de su destreza. Cuando la dolçaina da el aviso del final, comienza una especie de competición entre la resistencia de los músicos y la agilidad de los bailarines.

Una tradición que comenzó a realizarse en la Plaza de la Virgen dentro de los actos celebrados en honor a la Virgen de los Desamparados y que, en 1992, se coronó con la creación de la Federación de Folklore de la Comunitat Valenciana. Desde entonces, la presencia de las Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor comenzó a ser relevante.

Fotografías: Armando Romero