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Pepe Chiral lleva más de 50 años trabajando por y para las fallas; es un firme defensor de las agrupaciones falleras, a día de hoy, continúa al pie del cañón desde su querida Agrupación de Fallas del Marítimo y desde la recién nacida Unió d’Agrupacions del Cap i Casal.

Fundador de la falla Barraca-Muera de Ares a finales del año 1959 principios de los 60, ocupa el cargo de secretario durante los 3 años que dura su primera etapa. Unos años después, en el 1969 se refunda esta falla en la actual comisión Barraca-Travesía Iglesia del Rosario de la cual vuelve a ser partícipe y retoma el cargo de secretario de la misma durante 19 años, compartiendo vivencias con seis presidentes diferentes en todo este tiempo, hasta que por circunstancias decidió coger la presidencia de la comisión durante 6 años.

Asimismo, Pepe Chiral fue uno de los culpables de la fundación de la Agrupación de Fallas del Marítimo en el año 1974, la cual llegó también a presidir estando compuesta, en aquel entonces, por 62 comisiones.

Durante diez años formó parte de Junta Central Fallera como Secretario de Actas y más tarde fue Vicepresidente, además de responsable de la publicación del libro fallero durante muchos años; también fue delegado de sector durante esta época. En la actualidad ocupa el cargo de Secretario General de su querida Agrupación del Marítimo y es Vicepresidente de la Unió d´Agrupacions del Cap i Casal.

¿Fuiste fundador y presidente de la Agrupación del Marítimo?

Por los años 1974 fui uno de los responsables de la fundación de la Agrupación, la que durante los años 80, albergaría hasta 62 fallas, en el momento en el que ejercí el cargo de presidente, reuniendo cuatro sectores completos Cabañal – Grao – Nazaret, Malvarrosa – Beteró, Camins al Grau y Algirós, además de otras fallas como la de la Bicicleta y Exposición – Micer Mascó, que en ese momento lo solicitaron.

¿Cómo llega a Junta Central Fallera?

Tras ostentar el cargo de presidente de mi falla durante 6 años, decido que ya era momento de dejarlo y dar paso a otros; fue entonces, justamente en ese momento, cuando recibí la llamada de José Manuel Izquierdo, para que ocupara el cargo de Secretario de Actas de Junta Central Fallera y desde ese mismo año también comencé a realizar el libro fallero durante 3 años, un año con Santiago Cerviño y dos más con Alfonso Grau.

Y de ahí, ¿pega el salto a la Vicepresidencia de Junta Central Fallera?

Efectivamente, Alfonso Grau hace una reestructuración de Junta Central Fallera y me elige como Vicepresidente de Cultura, Deportes, Archivo y Biblioteca, y como responsable del Libro Fallero y agenda durante todos los años en los que Alfonso Grau fue Presidente de Junta Central Fallera.

Tras su marcha estuve un año con Félix Crespo en Junta hasta que presenté la dimisión, al darme cuenta de que ya no era lo mismo porque hubo un cambio muy grande de actitud en Junta y decidí irme a casa.

Fueron unos años maravillosos, para mí es un gran honor haber estado al lado de Alfonso Grau porque, con todos mis respetos al concejal actual que también es muy amigo mío, dudo mucho que haya un presidente con la capacidad y categoría que tenía Alfonso Grau.

“Dudo mucho que haya un presidente con la capacidad y categoría que tenía Alfonso Grau”

Alfonso Grau ha tenido la virtud de estar igual en un casal de tercera categoría como de primera, ha sido una persona cercana, entrañable y compresiva.

Dejaba trabajar a su equipo, yo pude organizar en mis tiempos el Curso de Formación Actoral y Dirección Estética para el concurso de teatro donde participaron más de 300 personas en dos años, puse en marcha la escuela de Tabal i Dolçaina y la escuela de Cant d’ Estil, cambié el desarrollo de la Gala del Deporte a tal y como se hace ahora, etc. Evidentemente todo eso tenía un coste, pero si Alfonso lo veía válido y bueno culturalmente nuca decía que no. Fueron para mí los mejores años de mi vida fallera, que es muy larga.

Por su forma de hablar deducimos que la época de Alfonso Grau al frente de Junta Central Fallera marcó un antes y un después…

D. Alfonso Grau ha sido, en mi opinión, el mejor Presidente de Junta Central Fallera, con permiso de mi amigo Paco Lledó, que todavía no entra en estas comparativas. Que yo haga esta afirmación… dirán, “claro, estaba en su equipo”. Es cierto, tuve el honor y la satisfacción de pertenecer a su ejecutiva, lo que me permite ser testigo de lo que digo. Alfonso Grau presentó a las fallas los dos proyectos más importantes nunca realizados para beneficio de las fallas. La aportación de la subvención, en parte del costo de las fallas, y la operación de financiación de los casales. Pero, vayamos por partes. En aquellos tiempos, empiezan a aparecer los sponsors, principalmente en las fallas del centro de la ciudad. Esto se traduce en una ciudad llena de luminosos publicitarios, que, admitiendo el beneficio que aportan, no gusta al Ayuntamiento, o mejor dicho, a la propia Sra. Alcaldesa, que no quiere que la ciudad se convierta en una guía comercial. Y esto se reduce a que, en las calles iluminadas, se dedique solamente una guirnalda publicitaria, que, además estará interior, dejando la primera para el nombre de la propia falla o similar (es cierto que esto no todos lo cumplieron). Pero este recorte había que compensarlo, y Alfonso Grau, de acuerdo con las agrupaciones, plantea la posibilidad de la subvención, para mejorar lo más importante de la fiesta, que le da nombre, las fallas, ya que se notaba cierto recorte en sus presupuestos. Se barruntaba un 15 o un 20 %, pero Alfonso Grau nos sorprende con un ¡¡¡25 %!!! Quiero recordar que a las fallas de la Sección Especial, que ya empezaban a dispararse, se les pone como tope, el presupuesto de la Falla Municipal. Así hasta hoy que la maldita crisis ha reducido al 21% y esperemos que no baje de ahí.

El otro proyecto, la financiación de los casales, surge cuando se anuncia la inminencia de la nueva ley de arrendamientos privados, que actualizará las rentas de aquellos locales, que, por antiguos, tienen unos alquileres exiguos. Esto preocupa a muchas fallas, que se encontraban en esa situación, y que si les actualizaran los alquileres, tendrían que cerrar. Esto pone en alerta al Ayuntamiento, y el Presidente Grau ofrece avalar unos préstamos blandos para que las fallas puedan adquirir un local en condiciones para casal. Un centenar de fallas se acogen a esta oferta y salvan así su continuidad. Esto es ayudar a las fallas. ¡Pero aún hay más! Mejoró la dotación económica de los primeros premios… antes, algunos eran tan diminutos que las fallas ni iban a cobrarlo. Después ya fueron interesantes. Mejoró el seguro de las fallas. También mejoró la dotación económica de algunas actividades de cultura y festejos. Y quiero recordar que tenía más mejoras económicas en otras actividades que, por lo que fuere, al dejar JCF, ya no se realizaron. Al recordar todos estos hechos, quiero tener un entrañable recuerdo hacia una persona, hacia una ilustre personalidad, la que fue su distinguida esposa, Dª Mª Ángeles González Gudino, una gran señora, una gran valenciana, de la que tuve el honor y el placer de contar con su amistad y colaboración.

¿Cómo describiría sus 10 años en Junta Central Fallera en general?

Aún tengo muchos amigos en Junta Central Fallera, de hecho si paso por allí me puedo tirar toda la tarde saludando.

Te puedo decir que mucha gente que sigue en Junta piensa como yo… y es que después de la marcha de Alfonso Grau ya no es lo que era. No existe el mismo ambiente entre la gente, no hay la misma alegría… Aquellos que están en Junta son unos apasionados de las Fallas, pero no hay la misma alegría en el ambiente de JCF en la actualidad, quizás también puede ser que afecte la crisis, pero no creo que sea por eso.

Unas de las cosas que sucedía en la época de Félix era un exceso de rigor con el fin de economizar y esto no se podía permitir porque para mí se trata de una forma errónea; era inconcebible el tener que pedir por escrito al Secretario General un bolígrafo o que la gente tuviera que guardar folios en las delegaciones por el miedo a quedarse sin material.

Recuerdo una anécdota y es que hubo una Componente de la Corte en la época de Alfonso Grau, que luego ha tenido a una hermana en la Corte de Honor posterior, que decía que había disfrutado más el año de su hermana que cuando ella fue la protagonista.

¿Se marcha de Junta Central Fallera en la época de Félix Crespo?

Félix decidió prescindir de mí como Vicepresidente, a lo que no hay nada que objetar, y me pidió que me quedara como responsable del Libro Fallero y de la agenda, lo que acepte.

Es verdad que creo que las formas no fueron las acertadas ya que me llamó para prescindir de mí como vicepresidente sólo una hora antes del pleno, cuando tenía el coche oficial en la puerta de mi casa para asistir a un acto oficial junto a la Fallera Mayor, creo que lo correcto es hacerlo días antes; y al año siguiente, después de pedirme que realizara el libro fallero como responsable de publicaciones, también deciden prescindir de mí, y aún estoy esperando una llamada para decirme que no voy hacer el libro fallero. Me enteré porque no fui nombrado ni en el pleno ni en la asamblea. En ese momento es cuando presento una carta con mi dimisión, creo que así no se hacen las cosas.

“No le guardo ningún rencor a Félix Crespo”

Reuní a los presidentes de mi sector y les comuniqué mi dimisión también como delegado de sector, todos estuvieron de acuerdo en lo mal que se habían portado conmigo, y me presentaron su apoyo.

Félix es una gran persona y por eso no ha sabido dar un golpe en la mesa a tiempo, no se rodeó del mejor equipo y nunca fue bien asesorado. Sin embargo, es chocante que quien en su día fuera la persona que me recomendara a Alfonso Grau para que fuera vicepresidente, al llegar al poder decidiera prescindir de mí a la primera de cambio.

“Félix ha sido el Presidente que más veces ha pedido disculpas”

Félix Crespo ha sido el presidente de Junta Central Fallera que más veces ha pedido perdón en público por culpa del equipo que le rodeaba, de su gente.

Tras la dimisión en Junta y como delegado de sector estuve varios años apartado de la fiesta porque al volver a mi falla no me encontraba a gusto, ya que un gran sector de la misma eran de esos que se denominan “más festeros que falleros”, eso yo no lo puedo entender y no me sentía cómodo.

¿Cuándo vuelve a reengancharse a la fiesta?

Debido a los diferentes problemas que atravesó la Agrupación de Fallas del Marítimo, muchos de ellos públicos y de los cuales yo personalmente me avergüenzo, y tras la escisión de 15 fallas de la Agrupación, que incluso crearon una Agrupación a parte, la de Camins al Grau, en una decisión creo yo que equivocada porque incluso hubieron fallas que mandaron la carta de solicitud de baja de la Agrupación del Marítimo, en las cuales ellos mismos ponían que no sabían el porqué pero solicitaban la baja de la Agrupación, cosa que nunca entenderé pero que a mí me dolió mucho por el cariño que yo le tengo a mi Agrupación.

En esos momentos, nadie quería coger el timón para tirar del barco, hasta que después de cuatro asambleas, Manolo Aradilla tuvo las agallas de coger esto e intentar llevarlo adelante y me propuso para su equipo en la directiva; a pesar de que yo no quería volver a estar en primera fila de ningún sito, él me “obligó” ya que puso un equipo en la directiva totalmente hecho para mí, con amigos de toda la vida, a lo que no me podía negar.

Ahora llevo 5 años como Secretario General de la Agrupación del Marítimo y hemos vuelto a levantar esto.

Usted que lleva tantos años en la fiesta, y ha vivido el nacimiento y el desarrollo de las Agrupaciones, ¿cree que la creación de Agrupaciones Sectoriales han hecho que las Agrupaciones pierdan fuerza en la fiesta?

Aunque suene paradójico la subvención ha dividido a las Agrupaciones y ha hecho que la gente no tenga ni idea de lo que es una agrupación. El afán de protagonismo y la ambición de administrar esos euros que ahora nos da la subvención reglamentaria ha convertido a los sectores en agrupaciones, con la única finalidad de administrar ellos el dinero. Este ha sido el cáncer de las agrupaciones. Las primeras agrupaciones que se crearon han vivido muchos años sin subvención, y han desarrollado las cosas con normalidad, simplemente las fallas tenían que asumir todos los costes, si era necesario, de cada acto que se realizara.

“El cáncer de la Agrupaciones ha sido las subvenciones”

Las Agrupaciones fueron creadas para aportar beneficios a las fallas, cosa que a algunos se les ha olvidado, y sólo se preocupan de organizar cenas y dar premios… Esta no es la filosofía de la Agrupaciones.

Las Agrupaciones están para solucionar temas que la Junta Central Fallera no puede o no debe solucionarlos; por ejemplo el tema de las entradas de la exaltación de la Fallera Mayor de Valencia, cuando en la época de Cerviño la Interagrupación pidió que se cambiara el sistema de reparto de entradas para evitar colas interminables.

También está el tema de la Falla Azcárraga, porque está claro que Junta no puede hacer nada pero la Interagrupación, en todos estos años, no ha promovido nada a favor de este presidente de falla.

¿Quizás la creación de tantas agrupaciones sectoriales ha sido una de las causas de la división de la Interagrupación?

Sí, porque lo que no tiene sentido es formar una agrupación con 10 ó 12 fallas. Las agrupaciones cuanto mayor número de fallas tengan mejor.

Aunque no ha sido uno de los motivos principales, lo que pasa es que la mayoría de las Agrupaciones que se han marchado de la Interagrupación no estamos de acuerdo con cómo se está trabajando en la Interagrupación desde hace unos años. De hecho, con el último presidente de la Interagrupación se estuvo debatiendo en las reuniones un dossier de 5 hojas donde las Agrupaciones le decían a Junta Central Fallera cómo tenía que llevar la agenda de la Fallera Mayor. La responsabilidad de la agenda es de Junta Central Fallera, no de las Agrupaciones.

Eso no se puede tolerar, parece mentira que falleros veteranos hayan llegado a consentir eso, bastantes problemas hay en la fiesta como para que la Interagrupación se tenga que preocupar de la agenda de la Fallera Mayor. El año pasado con el otro presidente las reuniones duraban 10 minutos, porque nadie discutía nada.

Y sí que ha habido motivos de gestión de agenda de los cuales la Interagruapcaión tenía que haber salido en defensa de las agrupaciones y que hubieran rodado cabezas, pero eso no es motivo para que todos los esfuerzos se centralicen en ese tema.

Tampoco tienen sentido los propios estatutos de la misma Interagrupación, allí tienen fuerza todas las agrupaciones por igual y no se tiene en cuenta el número de fallas que las representan y eso tampoco nos parece justo, creo que si representas a un colectivo de 30 ó 40 comisiones, no puedes tener la misma valía que uno que representa a 10.

Y luego con todos mis respetos hacia la persona de Vicente Saéz… la Interagrupación de Fallas de Valencia no puede elegir a un presidente que venga de un pueblo. Es que esta persona no tenía ni un programa a desarrollar y eso es lamentable.

¿Puede que la Interagrupación con la pérdida de Pepe Monforte no supiera coger el camino más correcto?

Es un hecho, aunque no es justificable. Su marcha fue un golpe duro para la fiesta y para las agrupaciones porque después no ha habido nadie con el carisma y las ideas tan claras de lo que eran las agrupaciones de fallas como las suyas.

¿Cuándo comienza a promoverse esta nueva Federación de Agrupaciones?

Esto comienza a promoverse por algunas Agrupaciones entre las que se encuentran Benicalap – Campanar, Rascanya, Mestalla – Benimaclet, Cruz Cubierta y Marítimo, con el objetivo de unirse para trabajar por la fiesta, porque nosotros no sólo vamos a trabajar por nosotros sino por todos y por las fallas.

Otras cuatro agrupaciones que fueron alentadoras de separase, participando incluso en nuestros estatutos, luego a la hora de la verdad se han quedado en la Interagrupación y eso es vergonzoso. No obstante, nosotros apostamos por la unión y desde aquí hago extensiva una invitación para que todos formen parte de nuestro proyecto.

“En el Cap i Casal tenemos ideas propias para trabajar por problemas imperantes y serios de la fiesta”

¿Por qué el nombre de “Unió d’Agrupacions del Cap i Casal”, con la polémica que ha llevado el propio término?

Hasta el momento hay una discriminación entre los pueblos que rodean a Valencia, ¿por qué Burjassot sí, y Alboraia, Alfafar o Bonrepòs, no? Son los mismos pueblos quienes en las reuniones de la Interagrupación manifiestan que hay muchos temas que no les afectan a ellos, así que el resto “que se apañe”… Es muy fuerte que te digan que vuestros problemas no son los nuestros formando parte del mismo colectivo. Además siempre hablan de la ofrenda de valencia; ¡¿cómo “la Ofrenda de Valencia”?! La ofrenda es la ofrenda y la otra será la de tu pueblo… Eso demuestra que no tenemos sitio juntos. Por lo tanto, si elimináramos esos cuatro sectores ayudaríamos a paliar los problema de la ofrenda.

“No tiramos a nadie, lo que queremos es que cada uno esté en su sitio”

Hay gente que piensa que la creación de este nuevo colectivo fallero ha sido motivada por el hecho de no haber logrado usted la presidencia de la Interagrupación, ¿qué opina?

Eso es mentira, el que dice eso no me conoce. Yo en mi vida fallera he hecho de todo y ser presidente hubiera sido una colaboración más y un trabajo más por el bien de la fiesta porque dudo que, con toda modestia, alguien tenga un curriculum fallero como el mío; después de 50 años de fallero, esto a mí me trae sin cuidado. De hecho, no soy presidente del Cap i Casal, soy vicepresidente porque no quiero ningún protagonismo.

Lo que pasa es que, desgraciadamente, algunos medios de comunicación están metiendo cizaña y contando mentiras, pero no vale la pena ponerse a su altura, ni entrar en ese juego por mucho que a uno le provoquen. No quiero saber nada de ellos.

Para finalizar, imagino que con ese gran curriculum fallero, ¿habrá obtenido alguna que otra recompensa y/o premios?

Sí, tienes razón, son muchos años en esto y, claro… tengo muchas insignias honoríficas de muchas fallas. Pero las más importantes para mí son l’Insignia d’Or de mi falla, que fue de las primeras en concederse, l’Insignia d’Or de mi Agrupación, también de las primeras, una recompensa muy prestigiosa, la Barca d’Or, y, claro, todas las oficiales. Y la última, y quizás, la que más satisfacción me ha dado, el Premio “Pepe Monforte” por lo que significa, por el nombre que lleva, por concederlo las Agrupaciones Falleras, en las que siempre he valorado y considerado. El acto resultó muy emotivo para mí, pues me vi acompañado de muchos amigos, autoridades, Falleras Mayores de Valencia, y otros que me llamaron para justificar su ausencia. A todos les agradecí sus muestras de afecto comprobando que se acuerdan de mí. Y si se me permite, que este Premio sea el siguiente a dos personalidades de la talla de D. Alfonso Grau y de Dª Mª Ángeles González Gudino, q.e.g.e. la satisfacción no puede ser mayor.