Compartir

EVREKA, la calle y la sala se fusionan en la muestra de PichiAvo, exposición hasta el 5 de mayo.

El 19 de marzo, durante la noche de la Cremà, las llamas devoraron en pocos minutos la Falla “Procés Creatiu”, diseñada por PichiAvo. Expertos en el arte efímero, la pareja de grafiteros contemplaba una vez más como su obra había sido creada para remover las conciencias y después de un tiempo, desaparecer.

Pero, aunque esta falla municipal ya forme parte de la historia de las Fallas, los valencianos y los visitantes de la ciudad aún pueden disfrutar del contraste que marca las obras de PichiAvo en el Centre del Carme con la exposición EVREKA. En pleno centro de la ciudad los artistas han llevado a la sala de museo su característico arte urbano.

EVREKA < ¡Lo he descubierto!>, albergada en la Sala Refectorio, representa el encuentro y la consecución de dos universos creativos, en teoría antagónicos; el estudio y el espacio público, ecosistemas artísticos donde se desarrolla actualmente la creación de la obra de PichiAvo; y de cómo, se traslada esta forma de entender y plasmar el arte, a dos ubicaciones diferentes y compatibles: la sala y la calle.

En palabras del comisario de la muestra, Fran Picazo, la exposición EVREKA constituye “una arriesgada propuesta visual”, que busca la dificultad de la percepción de sus obras. De hecho, lejos de realizar un montaje con la típica facilidad a la hora de mostrar obras de arte, “plantea al público una nueva forma de sentir una exposición y experimentar una auténtica inmersión en ella, a través de su universo creativo”, apunta.

Los espejos colocados delante de las obras se convierten así en uno de los elementos principales del montaje. La mayoría de las piezas no están situadas en los muros sino frente a ellos. El propio comisario explicaba que esta idea de obstaculizar la visión está enfocada a generar una experiencia visual en la que el visitante forma parte de las piezas (es difícil realizar una fotografía a las obras y no salir en ella reflejados en el espejo).

La Sala Refectorio, se encuentra dividida por una instalación central compuesta por una columna caída de excepcionales dimensiones, flanqueada en sus laterales por una selección de nueve esculturas y ocho obras pictóricas, culminando su recorrido expositivo con dos obras pictóricas de gran formato, una a cada lado de la sala.

En todas las obras está presente el sello PichiAvo, un lenguaje plástico que contiene elementos de la cultura y el Arte Clásico enlazados con elementos propios de las nuevas expresiones del Arte Contemporáneo como son el Grafiti y el Street Art.

La entrada a la exposición es gratuita y sus puertas estarán abiertas hasta el 5 de mayo.

Fotografías: Delegación de Medios JCF.