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Las Fallas son nuestra fiesta más internacional, la fiesta valenciana por excelencia y una de las celebraciones más multitudinarias y ruidosas de España.

La noche de San José da la bienvenida a la primavera y este año, por capricho del calendario, la Semana Santa Marinera de Valencia compartirá espacio y tiempo en la ciudad.

Dos grandes festividades se unen y se convierten en todo un atractivo turístico, al que se le suma la climatología de la ciudad y la buena acogida de sus gentes.

No tienes excusas para no viajar a Valencia en Fallas y disfrutar de una fiesta que podría ser declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

Si todavía no te has convencido, te damos 10 razones por las que deberías planificar tu viaje para ser testigo de las “mejores fiestas del mundo”:

1. Las fallas son una verdadera obra de arte en las que la sátira y la crítica se ven reflejadas en sus diferentes escenas. Perderse la plantà es un delito.

2. La pólvora hace vibrar a miles de personas con cada mascletà. Cita obligada a las 14 horas, en la Plaza del Ayuntamiento.

3. La música invade las calles y las falleras lucen sus mejores galas en los diferentes pasacalles que llenan de luz y color las calles de la ciudad, a ritmo de pasodobles y canciones tradicionales valencianas.

4. La indumentaria tradicional valenciana es muy rica en todos sus aspectos. Un peinado elaborado acompaña el atuendo que sigue las pautas de confección del siglo XVIII o XIX, todo ello aderezado con auténticas joyas como son los aderezos y las peinetas. Exquisitas telas invaden las calles mostrando todo su esplendor, y que mejor forma de ver los trajes típicos valencianos que a pie de calle.

5. La Nit del Foc es el espectáculo pirotécnico por excelencia. Durante la noche del 18 de marzo, miles de kilos de pólvora iluminan el cielo valenciano, llenándolo de luz y color durante casi media hora.

6. La Ofrenda de Flores a la Virgen de los Desamparados es un acto emotivo y vistoso, no sólo por el desfile de indumentaria que puede verse durante horas por las calles de Valencia sino también por el espectacular trabajo que realizan los Vestidores a la hora de confeccionar el manto de la Virgen con los miles de ramos que depositan las falleras en la ofrenda.

7. Chocolate y churros o buñuelos para cargar fuerzas. Probar los dulces típicos valencianos, bañados en chocolate caliente, es otra cita obligada para el paladar. Existe una gran variedad de buñuelos que va desde la receta más tradicional a base de calabaza hasta recetas más modernas que incluyen el chocolate en su relleno.

8. Valencia iluminada. La llegada de la noche no es un problema para la fiesta fallera. Ruzafa se ilumina bajo los millones de leds que recrean un verdadero espactáculo audiovisual para deleite de los sentidos.

9. La cremà. Las Fallas son un ciclo, empiezan y terminan con la cremà de las fallas porque las cenizas dan paso al nuevo ejercicio fallero.

10. El buen tiempo y el ambiente festivo reina en toda la ciudad y los visitantes quedan prendados “germanor faller” que envuelve a las fiestas josefinas, creándose un vínculo que invita a repetir la experiencia el año próximo porque cada año las Fallas son diferentes.

¡¿Te hemos convencido?!