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El marketing en las fallas y el patrimonio del taller, principales contenidos de la “Revista d’Estudis Fallers” 2016.

La utilización del marketing como un elemento más dentro de la dinámica de las comisiones para difundir su actividad y obtener un producto diferenciado, y el patrimonio que ha ido generando el taller del artista fallero a lo largo de las últimas décadas y que puede estar en peligro de desaparecer con la introducción de las nuevas tecnologías, son los principales contenidos del número de la Revista d’Estudis Fallers (REF) correspondiente al año 2016.

La presentación de la revista tuvo lugar el 1 de marzo, a las 19:30 horas, en el casal de la Falla Na Jordana.

Fiel a su línea editorial de difundir trabajos de investigación y materiales que facilitan el estudio de la cultura popular en general y de las fallas en particular, la REF de 2016, que reúne el número 21, incluye dos trabajos de investigación e investigación, cuatro monografías con materiales de estudio diversos, un artículo de reflexión sobre el proyecto europeo del Carnval y una docena de reseñas sobre libros y llibrets publicados a lo largo del último año sobre fiestas y Fallas.

Uno de los trabajos del capítulo dedicado a los estudios es “El marketing al servicio de los Fallas”. En este artículo, la investigadora Iris Ruiz Feo plantea un nuevo estudio sobre la utilización de las modernas técnicas de marketing para destacar no solamente la imagen de las comisiones, sino para poner en valor muchas de sus actividades. La investigación realizada incluye desde el monumento fallero y la organización de la comisión hasta la influencia de las Fallas en el desarrollo de la marca Valencia.

En el trabajo titulado “El Taller de fallas: un contenedor cultural”, Ivan Esbrí, historiador y miembro de la ADEF, sostiene que las naves donde trabajan los artistas son uno de los baluartes del patrimonio cultural de la fiesta, porque son el espacio de creación del engranaje clave de la fiesta (la falla) y donde se genera un rico legado documental y técnico (desde bocetos hasta herramientas, pasando por técnicas y conocimientos de todo tipo), que hay que proteger para que no desaparezca.

Dentro del capítulo de “Materiales de Estudio”, Antoni Colomina, especialista en conservación del patrimonio, plantea el problema de la restauración de los ninots indultados a partir de la intervención realizada en la colección del Museo del Gremio del Artista Fallero. El trabajo constata una cierta concienciación institucional por estas actuaciones después de décadas de ostracismo.

El periodista Antoni Josep Cano Sempere nos hace partícipes de un interesante hallazgo: el llibret de la falla de la plaza de Alfafar de 1936, el único testigo escrito de una época (1920-1936) de eclosión fallera en esta población de l’Horta Sur, que no tuvo continuidad hasta los años setenta.

En “La imagen pública de las fallas”, el también periodista Quique Collado nos explica quiquiénes son los actores principales que intervienen en este proceso, define los mecanismos que lo modelan y nos muestra la evolución negativa que han tenido las fallas en las últimas décadas. Por su parte, Joan Luciera Lobo Bayo nos presenta unos apuntes biográficos de Francesc de Paula Lobo Lluch, un valenciano inconformista entregado a las causas relacionadas con la fiesta y la cultura popular.

Finalmente, Vicente Guerola Blay, Mónica Espí Pastor e Ignasi Gironés Sarrió nos hablan del proyecto CARNVAL, patrocinado por la Unión Europea, por el cual se intenta establecer vínculos entre las diferentes manifestaciones festivas de carácter satírico y carnavalesco repartidas por los diferentes países europeos.

En este mismo acto, la Asociación de Estudios Falleros ha dado a conocer los autores que han sido finalistas de la duodécima edición del Premio Soler i Godes al mejor artículo publicado en un llibret de falla de la comarca de l’Horta. El nombre del ganador se hará público en la fiesta de las Letras Falleras, una vez pasadas las Fallas.