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El tejido espolinado es conocido popularmente como “espolín” porque adquiere su denominación por el utensilio con que es elaborado.

A pesar de que cada año escuchamos esta palabra, sobre todo cuando las Falleras Mayores de Valencia se disponen a elegir las tramas de colores que lucirán en sus espolines oficiales; nos preguntamos: “¿Qué es un espolín?”.

El diccionario de la Real Academia Española nos ofrece una definición al respecto:

espolín (Del prov. espoulin, canilla de tejedor, y este del gót. *spôla; cf. a. al. ant. spuolo, islandés spôla).

1. m. Lanzadera pequeña con que se tejen aparte las flores que se mezclan y entretejen en las telas de seda, o plata.
2. m. Tela de seda con flores esparcidas, como las del brocado de oro o de seda.

En efecto, el espolín es la pequeña lanzadera con la que se pasan los hilos para confeccionar el dibujo de la tela de seda; por esta pequeña lanzadera se le otorga el nombre al tejido, y como su propia definición indica se trata de un trabajo manual.

Muchas falleras mayores lucen espectaculares espolines que son fruto del trabajo laborioso de los artesanos sederos, pero pocas veces el público tiene la oportunidad de conocer cómo se realiza este tejido a mano.

Gracias al arraigo de la indumentaria por el gran lucimiento que las Fallas propician, Valencia es la única ciudad de España donde se mantiene la artesanía sedera en telares manuales.

El espolín es un tejido de seda elaborado manualmente en telar de madera de forma artesanal. En cambio la seda estrecha es un tejido de seda realizado en telar mecánico. Esa es la diferencia: que el espolín se teje de forma totalmente manual y la seda estrecha no.

Ambos tejidos comparten la misma medida en cuanto al ancho de tela se refiere, 54 centímetros, y por eso mucha gente no distingue entre las dos telas. Sin embargo, existe un nutrido grupo de personas, entendidas en la materia, que saben reconocer los espolines por sus dibujos, ya que los hay muy conocidos y famosos, como es el caso del espolín Valencia, Espigas, Carpio, Luis XV, Santa Bárbara, San Fernando, Alicante… o el recién presentado “Dos Aguas”, una reproducción de un espolín antiguo que Vives y Marí conserva intacto, cuya muestra data del año 1899, y cuyo dibujo lució la Fallera Mayor Infantil de Valencia 2013 Carla González.

La mejor forma de distinguir estos tejidos es viendo las dos telas por la parte de detrás. El espolín al ser manual tiene los hilos resaltados y rematados donde están los motivos del dibujo, como si fuera un bordado. Mientras que la tela del fondo es toda lisa y del color del delantero.

La seda estrecha, al estar tejida en telar mecánico, muestra en el fondo de la tela todos los bloques de las tramas cuando cambian los colores de los dibujos formando rayas. Además las flores del estampado por la parte de detrás son lisas. Justo al contrario que sucede en el espolín.

Otra forma de diferenciarlos es viendo la orilla. El espolín no la tiene cortada, la trama de hilo cuando llega al borde vuelve hacia el otro lado y así sucesivamente. La orilla es pequeña y blanda. Mientras que en la seda estrecha la hebra de hilo de la trama es cortado por la máquina al llegar al borde. La orilla es más ancha y en ocasiones tiene hilillos, aunque esto puede cambiar según el fabricante.

Los espolines al ser artesanales permiten elegir los colores de cada flor o motivo independientemente, de forma que aunque el dibujo sea simétrico se puede hacer cada flor de un color diferente. En la seda estrecha esto no se puede hacer porque la máquina hace toda la trama entera.

Al tratarse de un espolín y al hacerse manualmente se pueden elegir todos los colores y detalles, como el color de la trama y urdimbre, de las diferentes flores y guirnaldas, hasta el más mínimo detalle para darle el toque personal a cada una de ellas. Y aunque el dibujo sea el mismo el resultado siempre es diferente.

El espolín al hacerse manualmente requiere de muchas horas de trabajo por lo tanto el precio del tejido suele ser muy alto. Ya que se tejen pocos centímetros al día según el dibujo.

Cada año, Falleras Mayores de Valencia, Belleas del Foc y otras representantes de las fiestas de la Comunidad Valenciana, tienen el honor de encargar y lucir el tejido más prestigioso y deseado que se produce en España.

Los espolines “Fallera Mayor de Valencia” y “Fallera Mayor Infantil de Valencia” son cartonajes propiedad del Ayuntamiento de Valencia que se hacen exclusivamente para las niñas y señoritas que ostentan estos cargos desde el año 2001, en los colores de fondo y trama que ellas deciden.

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En 2012, la fábrica de tejidos Vives y Marí creó el dibujo exclusivo “Fallera Mayor de Alzira”, propiedad del Ayuntamiento de Alzira, para las máximas representantes de las Fallas alzireñas.

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Gracias a su espolín que lleva el nombre de “Alicante”, Vives y Marí recibe el Premio Artesanía 2010 de la Cámara de Comercio de Valencia, un diseño muy representativo de los bocetos valencianos del siglo XVIII. Se trata de un dibujo simétrico que destaca por la cantidad de motivos florales, espolinado con 44 colores para las flores y tres matices diferentes de verde, oro liso y plata lisa. Para su elaboración fueron necesarias más de 800 horas de trabajo repartidas en tres turnos.

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Vives y Marí es la única empresa que certifica la autenticidad de sus espolines a través de AITEX, el Instituto Tecnológico Textil de ámbito nacional que, estudiando y viendo las características técnicas de cada tela, comprueba su origen,calidad y su valor y le atribuye así un número de registro.