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El festival de arte más importante del mundo, Burning Man, plantará por primera vez en su historia una falla.

En el desierto de Nevada en los Estados Unidos, lugar donde se celebra el acontecimiento, habrá un monumento fallero fruto de la participación de las fallas de la ciudad de Torrent, de asociaciones y de varias entidades públicas. El concejal del área de Fiestas, Alfred Costa, ha manifestado que “se trata de un proyecto de colaboración y hermandad que traerá el nombre de Torrente en todo el mundo”.

Un proyecto de los artistas David Moreno y Miguel Arraiz que en el festival del 2015 viajaron a Nevada para conocer de cerca esta iniciativa. Los dos se han convertido en embajadores del festival en España y tienen como objetivo presentar al desierto un proyecto colaborativo de muchas asociaciones y artistas. David, nacido en Torrent, es un artista fallero que ha sido el autor de monumentos falleros para fallas tan importantes como Nou Campanar o Convento Jerusalén. Miguel es un arquitecto que hace “fallas raras” y ha participado en grandes proyectos con fallas como la de Nou Campanar.

El objetivo de este proyecto, cómo han manifestado los artistas, es transmitir tres cosas: la primera, que es fruto de un trabajo en grupo gracias a la creación de una comunidad comprometida con las fallas y con su evolución hacia el futuro. La segunda, que se basa en un lenguaje contemporáneo que mostrará como las fallas han crecido durante años y la tercera, un lenguaje artístico con las piezas que formarán la falla y que contará con la colaboración del gremio de artistas falleros.

Dentro del proyecto, las fallas de Torrent han sido las encargadas de hacer la base para el monumento del festival, que estará formada por piezas de mosaico de madera montadas por todos los que quieran participar en esta iniciativa.