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El Ayuntamiento de Valencia desea repoblar el barrio de la Ciudad del artista Fallero de Benicalap, intentando concentrar a muchos trabajadores del gremio en las naves de esta zona. Por eso, la Concejalía de Hacienda ha puesto encima de la mesa una propuesta para que los talleres falleros puedan acogerse a una bonificación de más del 50% en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) que contribuya a aligerar los problemas económicos que sufren los artistas.

La intención es que la bonificación sea del 80% en 2020 y del 95% en 2021 si se cumplen las condiciones estipuladas. En el mismo paquete de ayudas fiscales, el Ayuntamiento también baraja aplicar una exención del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) para todos los talleres que se instalen en la Ciudad del Artista Fallero.

La Ciudad del Artista Fallero fue un barrio creado en los años sesenta para impulsar los trabajos relacionados con el gremio. Pero, con el tiempo, la crisis ha ido agravando las cosas y muchos artistas instalados en este lugar tuvieron que cerrar sus negocios o acomodarse en otro sitio que reunieran mejores condiciones para trabajar.

Esta situación ha desencadenado que las naves -antiguamente utilizadas por los artistas falleros- hayan ido siendo ocupadas por todo tipo de negocios que, en su gran mayoría, no tienen relación no sólo con las Fallas ni con el sector cultural o artesano. Por ello, aunque en el consistorio son conscientes de que ninguno de los talleres que permanecen en Benicalap alcalza una facturación superior al millón de euros (la cantidad mínima por la que se tributa en el IAE), esta exención puede suponer un atractivo para que artistas que mueven un volumen de negocio mayor y que emigraron buscando mejores condiciones para sus talleres puedan regresar a la capital paulatinamente.