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Exposición-Micer Mascó regresó ya hace 17 años a la Sección Especial, dentro de la particular hornada de nuevas comisiones (Cuba-Literato Azorín, Sueca, Duque de Calabria…) que cambiaron el mapa de la máxima categoría. Esto, unido a los años que, en décadas anteriores también había transitado, les convierte ya en una de las grandes clásicas de la categoría. La que saldrá a la calle el próximo mes de marzo será la número 36. Durante unos años intentó incluso competir con Nou Campanar y su en haber figuran algunos de los mejores resultados de su historia, llegando al podio en tres ocasiones en esta segunda época.

El proyecto de este año tratará de recuperar la buena senda de los ejercicios anteriores que se vio truncada en 2017. Tras lograr tres cuartos premios consecutivos, el año pasado recibieron un séptimo. Era el momento de dar un nuevo giro conceptual. Por eso, el proyecto de este año apuesta por los volúmenes y el movimiento. El que protagonizarán las figuras corpóreas en un remate-escena, con el cataclismo que se organiza cuando una novia lanza su ramo. “Si quiero” cuenta con el diseño de Josete Santaeulalia y, por sexto año, cuenta con la materialización de Francisco Giner, artista cuya producción en la máxima categoría es íntegramente en esta calle.

El proyecto apuesta por el volúmen, sabedores que su demarcación es muy complicada: muy abierta, lo que obliga a llenar mucho más espacio que otras de las competidoras. El enorme cuerpo central destaca poderosamente por sus dimensiones y el armazón interior de madera lo acredita.