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Tras la renuncia de la firma Esperanza Pradas en realizar los 52 trajes de las dos Cortes de Honor de las Falleras de Valencia, Junta Central Fallera se encuentra obligado a buscar a contrarreloj a los encargados de realizar los trajes de las máximas representantes. Además, el tiempo vuela porque estamos a menos de 60 días para la exaltación de las Falleras Mayores de Valencia y a un mes de la puesta de largo del traje del siglo XVIII, que aún está en el aire si llegará para la Gala de la Cultura.

Así pues, queda también en el aire la presentación de los trajes Oficiales y sus complementos que se iba a realizar el próximo mes de Enero en el Ateneo Mercantil de Valencia. En ese “fin de semana cultural” se pretendía poner en valor los trabajos de los artesanos que tanto venían reivindicando durante hace años, cuyo esfuerzo se iba a exponer a todos los valencianos.

Uno de los principales problemas es el tiempo de confeccionar los trajes porque, entre otras cosas, según indican diferentes fuentes muy próximas a la JCF, y las propios familiares de los afectados, los fabricantes deberán, en algunos casos, volver a realizar los tejidos.

Todo cabe indicar que la propia JCF dará prioridad a las tres empresas que, el pasado mes de septiembre, se quedaron fuera del concurso por precio -una de ellas a diferencia de un céntimo-. Para que puedan realizar la confección de los trajes, en caso de que las mismas no puedan hacer frente a la confección de los trajes, buscarán soluciones en otras empresas.

El resto de indumentaristas oficiales se han solidarizado con la causa y han mostrado su apoyo y colaboración con la Junta Central Fallera, para poder hacer frente a dicho caos sin precedentes. A su vez, han reivindicado, la falta de presupuesto municipal para la elaboración de los trajes y sus complementos.

Ahora lo más urgente es abrir un nuevo concurso público para que una nueva licitación elija quien realizará los trajes de las Cortes de Honor y, lo más importante, los espolines de las dos Falleras Mayores de Valencia.

Cabe recordar que dicho concurso ya salió dos meses más tarde de lo habitual y esta teniendo problemas desde un primer momento. Inicialmente, en una primera estancia, se quedó desierta la adjudicación de la realización de los jubones negros que regala el Ayuntamiento y que, finalmente, realizará 1700. Asimismo, también quedó desierto el lote B del concurso, correspondiente al espolín de la FMIV 2020, que finalmente fue adjudicado directamente a Garín a través de contrato menor.

https://contrataciondelestado.es/wps/poc?uri=deeplink%3Adetalle_licitacion&idEvl=jATNI%2BU6cnIuf4aBO%2BvQlQ%3D%3D

Todo este proceso se cuestiona porque, por primera vez en la historia de las fiesta, una única empresa fue seleccionada para la realización de los trajes de las dos Cortes de Honor de las Falleras Mayores de Valencia. Por tanto, se quedaron tres indumentaristas más fuera de este proceso, ya que el requisito de las bases era la mejor oferta.

De este modo, la sociedad cuestiona el proceso de adjudicación de la confección de los trajes de las Cortes de Honor. ¿Es realmente por motivos personales cómo alega la empresa afectada o por qué la empresa no cumplía las garantías necesarias para la realización de dichos trabajos? También se pone en entredicho la casualidad de que la empresa que gana dicho concurso lo haga por la mínima. Además, los empresarios se preguntan si estos pliegos se tendrían que haber hecho por profesionales de la materia debido a sus difíciles condiciones.

Ahora los partidos de la oposición en el Ayuntamiento de Valencia piden explicaciones a Fuset, mientras que los indumentaristas tendrán que ponerse manos a la obra sin adjudicación para poder vestir a las 26 representantes de la fiesta.