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Raquel Alario y Clara Mª Parejo, Falleras Mayores de Valencia 2017, han participado en la procesión del Corpus como personajes bíblicos.

La ciudad de Valencia celebra su Festa Grossa. Un año más, el espíritu festivo armoniza con la solemnidad religiosa, el simbolismo y la tradición del pueblo valenciano, dejando un fin de semana para el recuerdo.

60 días después de Pascua se celebra la festividad del Corpus Christi; aunque la fecha exacta de la celebración es el jueves posterior a la Santísima Trinidad, muchas ciudades, como Valencia, lo celebran el domingo siguiente.

Declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial en 2010, la fiesta del Corpus ha sido considerada durante siglos, como la festividad más importante de la ciudad. Un Solemne homenaje a la Eucaristía que tiene su origen en la Edad Media.

Hoy se ha celebrado el día grande de la fiesta en Valencia. Por la mañana el volteo de campanas desde la Torre del Micalet, precedía a la Misa de Pontifical, y a la posterior Cabalgata del Convite. Una cabalgata que se celebra, aunque de forma intermitente, desde 1516, y en la que el Capellán de las Rocas invita a las autoridades y al pueblo a asistir a la Procesión vespertina.

La danza de los gigantes y cabezudos abría el cortejo, tras ellos salía el Capellán, montado a caballo, y después, otros grupos de danzas tradicionales al son de la dolçaina i el tabalet: “La Magrana”, “La Moma i els Momos”, “Els Cavallets”, “Els Turcs”, “Els Arquets” y “Els Pastorets”.

Sin duda, la danza más conocida es la de la “Moma i els Momos”. En ella, la Moma (representada por un hombre vestido de mujer) lucha contra los siete pecados capitales (la soberbia, la avaricia, la lujuria, la ira, la gula, la envidia y la pereza), representados por los Momos, quienes realizan un vistoso baile de bastones que concluye cuando se rinden ante la virtud que encarna La Moma.

Tras las danzas se representan los Misterios, de Adán y Eva, y el de San Cristóbal y los peregrinos, dejando el del Rey Herodes para el final, en el que aparecen un grupo de soldados reales, y que representan a la guardia ejecutora del decreto del Rey de degollar a todos los niños menores de dos años de Belén. El paso de este grupo por las calles Caballeros y Avellanas, se ha convertido en el momento más divertido de la festividad, ya que a su paso, los vecinos les arrojan pozales de agua. Esta parte de la cabalgata es conocida como la poalà.

A primera hora de la tarde empiezan los preparativos para la celebración de la Procesión. En primer lugar, las Rocas salen de la Plaza de la Virgen, recorren las calles por las que posteriormente pasara la Procesión hasta llegar a la Casa de las Rocas, Tras las Rocas se procede a la “Enramà”, en la que carros lanzan la murta por el recorrido procesional. A continuación, salen los grupos de baile: gegants, nanos, la mangrana, y la Moma.

A las 19:00 horas da comienzo la Procesión, desde la Puerta de los Apóstoles, tras un repique de campanas, que vuelve a sonar a las 20:00 horas, justo en el momento en el que sale la Custodia.

Abre la procesión la Policía Local a caballo, con uniforme de gala y, a continuación, la Senyera, flanqueada por “les Banderoles”. Tras ella, la Cruz procesional de la Catedral.

Es el momento de los protagonistas del Antiguo Testamento, encabezados por San Miguel con dos almas, y de las escenas alegóricas más populares. Le siguen Noe, Abraham… Moises y Aarón… el Arca de la Alianza… Sansón… David y los músicos de Israel… Salomón y la Reina de Saba… los Profetas Mayores y Menores, las Matronas…

Y como manda la tradición, las Falleras Mayores de Valencia participan en la Procesión. Raquel Alario, FMV 2017, representa a la Reina de Saba; mientras que, Clara Mª Parejo, FMIV 2017, representa al Ángel del Desierto de Hored, que ofrece pan y agua a Elías en su huida de la Reina Jezabel.

Tras los personajes del Antiguo Testamento, los representantes de las Parroquias de la ciudad, así como el Gremio de Confiteros, dan paso a los elementos alegóricos de la ciudad: Ángel Custodio, Heraldos con armas de la ciudad, clarines y timbales y, por último, la Senyera precediendo a la Banda de Música Municipal de Valencia.

A continuación, se representan los personajes del Nuevo Testamento, encabezados por Simeón y la Profetisa Ana, que anuncian la figura del Mesías. Tras ellos San Juan Bautista, los Doce Apóstoles, los Cuatro Evangelistas, las tres Águilas (Las dos pequeñas parecen significar la unión de la iglesia de Roma y España, de ahí las iniciales R y E que figuran en su torso. El Águila Grande hace clara referencia a San Juan Evangelista, litúrgicamente conocido por el Águila de Patmos. Lleva una paloma en el pico, y de ala a ala y sostenida también por el pico, porta una cinta con la inscripción “In principio erta verbum et verbum erat apud Deum” con que comienza su Evangelio). Tras las águilas, representantes de las Parroquias del centro de la ciudad y el Gremio de Horneros y de Sastres y Modistas.

Vuelven a representarse, a continuación, los tres Misterios (Herodes, Adán y Eva, y San Cristóbal y los peregrinos) y, después San Nicolás y la barca, Santa Margarita y la cuca fera (una gran tortuga que representa, según la leyenda al demonio dominado por la Santa), San Jordi y el dragón, Santa Marta y la tarasca, Santa María Egipciaca, la beata Inés de Benigànim.

Es el turno de las Asociaciones e Instituciones cívicas y religiosas. Tras las que 26 reyes, vestidos con túnicas blancas, portan un cirio de más de 2 metros y medio de altura, y simbolizan a los ancianos del Apocalipsis adorando al cordero sin mancha. Son “els cirialots”.

A éstos, les siguen invitados civiles y militares, tras los cuales desfilan los representantes de la Seo Catedralicia, encabezados por los símbolos basilicales y pontificales de la Seo, y dando paso a la Custodia del Santísimo Sacramento, portada por presbíteros y flanqueada por 6 mancebos, que es recibida por una inmensa lluvia de pétalos de rosas. Tras la Custodia, el Arzobispo de la Ciudad, Antonio Cañizares, acompañado de los Obispos, autoridades civiles y militares y, por último, cerrando la Procesión, la Banda militar y un piquete militar, al son de una marcha procesional.

Fotografías: Josep V. Zaragoza