¿Porqué tinen comisiones falleras números de censo?

0
257

Javier Mozas (Archivo de la JCF)

El número de censo de una comisión fallera es el código numérico de identificación para uso administrativo. Es un ‘invento’ de la década de los cuarenta del pasado siglo XX. Antes no era así.

Desde al menos la segunda mitad del siglo XIX, las comisiones falleras debían presentar obligatoriamente por registro del Ayuntamiento, la documentación (instancia, boceto, explicación o versos) que se les pedía para poder plantar falla. Y éste les daba un número de registro de entrada dentro de la Concejalía de Fiestas.

A partir de 1945, ya creada la Junta Central Fallera, este número de registro se fue fosilizando poco a poco, y las primeras comisiones empezaron a mantener su número de registro de llegada. Estos primeros casos fueron las fallas de la Plaza del Mercado Central (1), Convento de Jerusalén (12) y Bolsería-Tros Alt (15).

Desde ese momento, los reajustes en el listado fueron contínuos, ya que las comisiones aún no eran totalmente estables, y por tanto los números de censo eran variables. Solo el paso del tiempo permitió la estabilidad en las comisiones y del número de censo. Las comisiones infantiles iban al principio por libre, y adoptaron por obligación el mismo número que su homóloga mayor en 1973.