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Sobre si debería haber dimisiones, el alcalde asegura que cedió las competencias al concejal “y él habrá de tomar estas determinaciones”.

Las normas de protocolo que por primera vez Junta Central Fallera ha hecho firmar a las Cortes de Honor y Falleras Mayores de Valencia 2017 siguen generando reacciones.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha asegurado hoy que el hecho de haber hecho firmar este documento “me parece un error garrafal”.

Sobre la creación de esta normativa, ha señalado “aunque sean normas orales o escritas o más o menos públicas son poco presentables. No deberían de haber existido nunca”. Según Ribó, “estas normas han circulado en privado -en referencia a gobiernos anteriores- porque no podían salir al público ya que cualquier persona se hubiera dado cuenta que se contraponen a la libertad de la mujer”. Por eso anuncia que se revisarán desde la Concejalía de Igualdad. El alcalde no ha dudado en decir que se han de eliminar y en caso necesario introducir otras.

“Si yo lo hubiera conocido lo hubiera eliminado antes. Cuando leí el escrito vi que estaban en profunda contradicción con lo que hubiera hecho yo como alcalde”, apunta Joan Ribó.

“Hay tantos detalles alucinantes, que no es sólo cosa de un puntito sino de la forma general de entender el comportamiento de la mujer, ya que se recoge de forma antigua y casposa. Las mujeres son mayores de edad para saber cómo vestir, pensar y tener iniciativa propia” ha continuado.

Dimisiones

A la pregunta de si debería haber dimisiones, el alcalde ha dicho: “yo no lo sé. No sé si sí o si no. Cedí las competencias al concejal Pere Fuset y él tendrá que tomar estas determinaciones. En todo caso me parece un error garrafal”.

En esta comparecencia pública también se le ha preguntado por qué se les hizo firmar si el propio Pere Fuset no estaba conforme y Ribó ha intentado salir del paso al decir que él no conocía el documento. “Si yo lo hubiera conocido lo hubiera eliminado antes. Cuando leí el escrito vi que estaban en profunda contradicción con lo que hubiera hecho yo como alcalde”.

A pesar de reconocer el error ha querido escudarse en el lado positivo al decir que hacerse público ha servido para ahora abrir el debate para cambiar el documento, algo que harán en la Asamblea de Presidentes de mañana. Ribó ha concluido su discurso diciendo que “lo que ha pasado ahora tiene una pequeña virtud: que lo ha hecho público, lo conocemos y ya sabemos que hay que cambiarlo”.