La comisión Arrancapins da su versión sobre la oposición a las Fallas 2021 en septiembre. Los falleros y falleras han emitido un comunicado en el cual manifiestan que las Fallas no son solas la Plantó, la Ofrenda y la Quemó. Además, anhelan un mayor compromiso por la fiesta por parte de los políticos valencianos. Así lo aseguraban en el comunicado:
“En los momentos críticos es donde una persona con responsabilidades tiene que dar la talla, claro que hay que saber de qué somos responsables y es aquí donde Carlos Galiana puede tener una disculpa; No tiene ni idea. La gestión del mundo de las fallas durante la pandemia ha sido una serie de ocurrencias que no van más allá de los titulares de la prensa muy domesticada. La última ocurrencia; la celebración de un no-se-sabe-muy-bien-qué al mes de septiembre. Encima el señor Galiana se ampara con el apoyo de una asamblea de presidentes/se a quienes, sin ningún tipo de rubor, amenazó con un documento/chantaje que haría palidecer el mismo Vito Corleone para que votaron que “SI”, que si daban el visto y aprobado a esa última ocurrencia.
“Plantó, ofrenda y crema” nada más; esto es el que piensa que son las fallas el señor Galiana?. Hombre, le ha faltado la churrería.
“Plantó” del que sea y de cualquier manera, a trozos, amontonadas o en fila; es igual, y tiene igual también el que piensan los artistas qué se tiene que hacer con su propia obra (un abrazo desde aquí a Escif, tenso nuestro apoyo). Hay que vaciar los almacenes, que hay feria. Esto si, ofrenda, ofrendas, los 5 días… y al final la crema, obviamente no hay que dejar rastro.
Pues no, señor Galiana, para nuestro pequeño reducto fallero no son esto las fallas, y con toda certeza tampoco lo son por una gran parte de los falleros y falleras que mantienen viva la fiesta a pesar de los dirigentes de sus fallas, que nunca los han consultado nada haciendo de comparsa del disparate.
Estaría bueno que el señor Galiana se leyera la documentación que exigía la UNESCO y la que se presentó por la cual se dio a las fallas el título de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, honor del que tanto y tanto habla, así sabría que las fallas son un cadalso de mil propuestas estéticas, mil colores y mil críticas, donde el que nada tenía o podía, criticaba al que lo tenía todo y todo lo podía, fuera quien fuera, la fiesta es música nuestra, de cantos, de bandas, de tabal y dulzaina, de guitarrón o de guitarra eléctrica, la fiesta es pólvora que truena y nos lleva ritmo, formas y colores rodeando su aroma. La fiesta es reencontrar amigos y amigas, invitarlos a nuestros casales, abrir las puertas a vecinos y peatones y dejar que el mestizaje nos haga más ricos. Las fallas son el único elemento que han tenido muchas personas inmigrantes para integrarse en su nueva sociedad, incluso el lugar donde nacen amistades y amores. La fiesta es la bienvenida a la primavera, fiesta pagana perdida en el tiempo, que tendría que haber continuado así sin artefactos de ninguna confesión religiosa. La fiesta es cultura de indumentarias, costumbres e historia.
Si no podemos tener todo esto, mejor esperar y hacerlo bien.
Pues todo esto se reduce para el señor Galiana y amigos, “Plantó, ofrendas y crema”.
La falta de respecto a la fiesta y sus actores es tan colosal que el mejor que podría hacer usted es dejarla en paz puesto que es incapaz de respetarla ni de mejorarla, y créanos, hay mucho para mejorar.
A quien beneficia esta medida?, quien está detrás de esta decisión?, quién lo ha presionado para tomarla?…
Habrá que decir también que no es solos usted el responsable de esta derrota. Ciertamente llegó usted de retruque al cargo, no era la primera opción, pero quien lo posó aquí donde está tiene también una buena parte de responsabilidad en la situación; al posarlo y al mantenerlo.
De todos es sabido que las fallas son una patata caliente que la izquierda valenciana ha sido incapaz de gestionar y normalizar; desde la lamentable actuación del PSOE después las primeras elecciones que ganó nombrando Pere Maroto (salud Pere), secretario General de la JCF y dejándolo a los pies de los caballos en la más absoluta soledad, hasta nuestros días con las ocurrencias de Galiana. Una deuda muy grande y muy profundo tiene la izquierda con la fiesta, la misma izquierda que ha visto y consentido que la derecha parasitara y manipulara la fiesta, y el mundo fallero, la derecha se ha valido de ella para sacar un buen y muy jugoso rendimiento político.
Los que ya llevamos algunos años en la firmeza de demostrar que otra fiesta es posible no confiamos, a corto término al menos, en que la izquierda que manda en el Ayuntamiento, tenga algún propósito serio de hacer que algo cambio, ni en el fondo ni en la forma, pero alguna vez se tendrá que ocupar. Alguna vez, y dado el caciquismo que impera a las fallas, se podría implantar un sistema informático para que falleros y falleras decidieron votando directamente sobre los aspectos importantes de la fiesta. Alguna vez la izquierda habrá, por ejemplo, de abrir el melón de la mujer en la fiesta: qué piensa el movimiento feminista de las falleras mayores?, que piensa Compromís? Ya sabemos que el PSOE está encantado; paseando con su blusa y su pañuelo ya están satisfechos y Unidas Podemos no sabrían ni cuando son las fallas si no fuera porque ven en el calendario que el 19 de marzo es fiesta.
Solo podemos confiar en todas aquellas personas que en segundo plano político y/o administrativo, tienen muy claro que hay mucho que decir y hacer, mucho que cambiar, confiamos en todas aquellas falleras y falleros de base, secuestradas por la autarquía de sus comisiones que ven y creen que también a su ámbito otra fiesta sería posible y deseable.
En resumen, pedimos respeto y dignidad en nuestra fiesta; si no se puede hacer con plenitud y dignidad, mejor no hacer nada y esperar. Coraje a todas las falleras y falleros y aquellas personas que querrían aportar, enriquecer y reencontrar la fiesta, desde cualquier posición o ámbito. Solo vosotros vais a volver la dignidad y la esencia de la fiesta y vais a forzar a quienes tienen que tomar decisiones para que, definitivamente, las tomen.
A los que no tienen nada a aportar o mejorar, al menos que no estorban”.


















