Las Fallas cumplen los cinco principales criterios establecidos por la UNESCO para su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad:
Derechos humanos. La Unesco remarca la compatibilidad con los derechos humanos, la apertura a cualquier grupo social, de cualquier edad, profesión, clase social y dimensión cultural. Además, permite una representación y participación de las mujeres en la planificación y la realización cada vez mayor.
Festivales de fuego. Los expertos entienden que formar parte de esta lista permitiría llamar la atención sobre otros festivales del fuego nacionales e internacionales y sus respectivas comunidades de la región mediterráneas. Mejoraría también la comprensión social.
Artes y oficios. Las Fallas, señala la Unesco, destacan por la creatividad en las artes y oficios, y su salvaguardia permite la continuidad de muchas habilidades, al tiempo que el uso de tintes satíricos y otras formas de literatura también puede ser una importante fuente de inspiración.
Intergeneracional. La organización hace hincapié en su informe en la transmisión intergeneracional activa, y las comisiones falleras, que aseguran la viabilidad de esta festividad; así como en la participación de las comunidades, ayuntamientos y universidades.
Patrimonio. La Unesco señala que las Fallas se incluyeron en 2012 en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano. Más tarde también formó parte del Registro de Bienes de Interés Cultural del Ministerio de Cultura.
Es por todo esto por lo que las Fallas son ampliamente reconocidas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.


















